La presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que México “no es piñata de nadie” y advirtió que actores políticos en Estados Unidos buscan utilizar al país con fines electorales rumbo a los comicios de noviembre en esa nación, al tiempo que defendió la soberanía nacional y rechazó cualquier señalamiento de vínculos de su gobierno con grupos criminales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre las presiones y críticas provenientes de sectores estadounidenses y afirmó que su administración rompió desde 2018 cualquier relación de complicidad entre el poder político y la delincuencia organizada.
“Nosotros rompimos el pacto criminal en 2018, porque el pacto criminal se hizo en la época de (Felipe) Calderón”, sostuvo Sheinbaum, al rechazar acusaciones de acuerdos con grupos delictivos o con intereses económicos ilegales.
La titular del Ejecutivo federal enfatizó que a su gobierno “nadie nos puede acusar” de establecer pactos “ni por debajo de la mesa, ni por encima de la mesa” con integrantes de la delincuencia organizada o con “criminales de cuello blanco”.
En ese contexto, señaló que México debe mantenerse atento frente a intentos de intervención externa, aunque matizó que no atribuye esas posturas al gobierno estadounidense en su conjunto ni directamente al presidente de ese país.
“Sí tenemos que estar muy vigilantes de hasta dónde quieren intervenir algunos, porque no se puede decir Estados Unidos”, expresó.
Incluso, indicó que detrás de algunos posicionamientos existen intereses político-electorales relacionados con el proceso electoral estadounidense de noviembre.
“Como tienen elecciones en noviembre, ahora quieren meter a México en sus elecciones de noviembre, en una visión muy electorera de algunos cuantos”, afirmó.
Ante ello, lanzó un mensaje de defensa nacional y de rechazo a cualquier intento de injerencia política.
“Pues no, México no es piñata de nadie. Y tampoco van a intervenir en las elecciones del 27. Aquí decide México, los mexicanos”, subrayó.
Sheinbaum sostuvo que el momento político actual tiene como eje central la defensa de la soberanía nacional y aseguró que los resultados de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación derivan del combate a la corrupción y del manejo honesto de los recursos públicos.
“La esencia de lo que hoy estamos viviendo es la defensa de la soberanía”, afirmó.
La presidenta argumentó que la honestidad en el ejercicio del gasto público ha permitido financiar programas sociales y proyectos de infraestructura prioritarios.
“Si no hubiera honestidad en el manejo de los recursos, no podría haber pensión adulto mayor, no podría haber pensión de discapacidad, no podría haber becas, no podría haber trenes, no podría haber hospitales”, declaró.

