El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reveló que Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fungía como el principal vínculo entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, una alianza que incluyó apoyo financiero y envío de personal hacia territorio sinaloense y que, tras la muerte del líder criminal, ya no presenta indicios de mantenerse.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el funcionario explicó que la relación entre ambas organizaciones criminales estaba concentrada en la figura de “El Mencho”, quien mantenía comunicación y coordinación directa con la facción encabezada por Los Chapitos.
“El líder principal era el vínculo directo con una facción del Cártel de Sinaloa, específicamente con Los Chapitos; eso ya no lo tenemos identificado al momento”, afirmó.
Ante preguntas sobre el alcance de esa alianza, García Harfuch confirmó que las autoridades detectaron que el CJNG envió recursos económicos y refuerzos de personal para fortalecer a Los Chapitos en el sur de Sinaloa.
“Hubo algún tipo de financiamiento o de refuerzos de personal”, explicó. Al ser cuestionado sobre el sentido de ese apoyo, precisó que los recursos y los integrantes eran enviados “del Cártel Jalisco a la facción del Cártel de Sinaloa”.
El titular de la SSPC reconoció que esta cooperación criminal representó una alerta para el Gobierno federal, ya que cualquier alianza entre grandes organizaciones del narcotráfico incrementa su capacidad operativa y de confrontación.
“Siempre que hay un reforzamiento o algún tipo de alianza criminal genera una alerta que hay que atender”, sostuvo.
No obstante, aseguró que después de la muerte de “El Mencho” las áreas de inteligencia no han detectado que ese vínculo continúe vigente.
“No tenemos al momento ningún indicio de que esto continúe. No lo descartamos, pero actualmente no existe evidencia que así lo indique”, puntualizó.
Sobre la situación interna del CJNG, García Harfuch señaló que la organización no sufrió una fragmentación violenta tras la desaparición de su máximo líder debido a que contaba con una estructura regional consolidada.
Explicó que desde antes del operativo que derivó en la muerte de Oseguera Cervantes existían líderes regionales con territorios claramente definidos, lo que evitó una disputa generalizada por el control del grupo criminal.
Asimismo, indicó que varios de esos mandos permanecen bajo seguimiento de las autoridades y cuentan con órdenes de aprehensión y solicitudes de extradición, por lo que continúan siendo objetivos prioritarios del Gabinete de Seguridad.
El secretario también confirmó que Juan Carlos Valencia González es considerado uno de los líderes regionales más fuertes que conserva actualmente el CJNG, aunque evitó abundar sobre una eventual sucesión en el mando de la organización.

