La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que cualquier acusación, sin importar su origen, debe estar sustentada en pruebas “contundentes” para poder tener validez jurídica, al referirse a los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas.
Durante su conferencia, la mandataria fue cuestionada sobre el valor que su gobierno otorga a dichas acusaciones. En respuesta, subrayó que el Estado mexicano no puede actuar con base en dichos o testimonios sin sustento, y reiteró que el sistema penal acusatorio exige evidencia sólida para proceder legalmente.
“Frente a una acusación, cualquiera que sea, tiene que haber pruebas contundentes. Hay que solicitar las pruebas”, señaló.
Sheinbaum explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió recientemente documentación vinculada a solicitudes de detención provisional con fines de extradición, la cual forma parte de un proceso que debe analizarse bajo acuerdos internacionales y con confidencialidad.
Sin embargo, cuestionó el contenido de uno de los documentos difundidos públicamente por autoridades estadounidenses, el cual —dijo— corresponde a una acusación presentada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York y que incluye un relato extenso basado en testimonios.
La presidenta pidió revisar dicho documento y enfatizó que, a su juicio, la evidencia presentada resulta insuficiente.
“Cuando decimos pruebas, es pruebas, no es nada más un dicho de una persona, tiene que haber pruebas contundentes conforme a la legislación mexicana”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que el único elemento presentado como “prueba” dentro del expediente es una referencia a supuestos sobornos que, según dijo, carecen de solidez.
“Es de llamar la atención… este es el único documento que en este escrito lo ponen como prueba. Juanito, 30 mil pesos”, expuso al señalar lo que consideró un elemento débil dentro de la acusación.
Sheinbaum insistió en que su gobierno no encubrirá a nadie, pero tampoco aceptará señalamientos sin sustento jurídico.
“Nosotros no vamos a proteger a nadie, lo hemos demostrado. Pero tienen que haber pruebas, documentos con base en nuestra legislación que demuestren la culpabilidad de una persona”, afirmó.
Asimismo, cuestionó la posibilidad de que existan motivaciones políticas detrás de las acusaciones, aunque evitó emitir conclusiones y señaló que el proceso debe seguir su curso legal.
“Si esas pruebas no están, la pregunta es cuál es la motivación”, dijo.
La presidenta también recordó el caso del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, detenido en Estados Unidos y posteriormente liberado en México tras la revisión de pruebas por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).
Señaló que ese antecedente demuestra la importancia de contar con evidencia verificable.
En su mensaje, Sheinbaum enfatizó además la defensa de la soberanía nacional frente a posibles intervenciones extranjeras.
“Eso sí, no vamos a permitir que ningún gobierno extranjero venga a decidir el futuro del pueblo de México”, afirmó con énfasis.
Agregó que el artículo 39 constitucional establece claramente que la soberanía reside en el pueblo de México, por lo que las decisiones internas deben regirse exclusivamente por la Constitución, las leyes nacionales y los tratados internacionales vigentes.
“Eso es la ley. Nosotros nos tenemos que ceñir por la ley, por la Constitución, pero siempre bajo la legislación mexicana”, puntualizó.
Finalmente, explicó que el procedimiento establecido implica que la SRE remite los documentos a la FGR, la cual realiza una investigación y emite una opinión antes de cualquier determinación sobre posibles responsabilidades o solicitudes internacionales.
Hasta el momento, concluyó, el gobierno de Estados Unidos no ha informado de nuevas acusaciones más allá de los casos ya conocidos a través de su embajada.

