La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la movilización convocada para este domingo no será únicamente una celebración política, sino una demostración de respaldo y defensa de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación frente a lo que describió como una ofensiva articulada desde sectores externos e internos contra su administración y el movimiento obradorista.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que los gobiernos emanados de la transformación atraviesan un momento de confrontación política y mediática que obliga al movimiento a mantenerse activo y cercano a la población.
“Hoy los gobiernos de la transformación están siendo atacados. Tenemos que estar cerca del pueblo, movilizados, defendiendo la soberanía, la independencia, la libertad, la democracia”, afirmó.
Sheinbaum insistió en que la concentración del domingo rebasa el carácter festivo y busca enviar un mensaje político de cohesión y respaldo popular.
“No sólo es una celebración, no sólo es decir llegamos dos años de resultados o año y medio de resultados, además de los seis años previos. No sólo es eso”, expresó.
La presidenta afirmó que detrás de las críticas contra su gobierno existe una estrategia de presión impulsada desde sectores de Estados Unidos y amplificada a través de redes sociales y medios de comunicación.
“Por eso esta ofensiva en las redes sociales, esta ofensiva en los medios de comunicación”, declaró.
En ese contexto, aseguró que algunos grupos buscan debilitar a los gobiernos de la 4T para reinstalar un modelo político subordinado a intereses externos.
“Quieren de nuevo en algunos sectores de Estados Unidos un gobierno a modo, un Porfirio Díaz, un gobierno que entregue los recursos naturales”, señaló.
Sheinbaum sostuvo que la movilización busca fortalecer la organización política del movimiento y evitar que prospere lo que calificó como una campaña de desinformación contra su administración.
“Tenemos que estar cerca y activos, informando de esta ofensiva que está contra nosotros”, dijo.
La mandataria también vinculó este escenario con el próximo ciclo electoral tanto en Estados Unidos como en México y advirtió que no permitirá injerencias externas en las decisiones políticas nacionales.
“No queremos que usen a México para su elección de noviembre y tampoco queremos que haya intervención de fuera vinculada con los de adentro para la elección del próximo año en México”, afirmó.
Asimismo, rechazó que exista incertidumbre económica o jurídica en el país, como —dijo— intentan posicionar sus adversarios.
“¿Qué problema de incertidumbre hay en México? Ninguno”, sostuvo.
La presidenta defendió además el modelo político de la transformación y aseguró que su fortaleza radica en la cercanía con la población y no con las élites económicas.
“¿Qué problema tienen? Que somos gobiernos que estamos cerca del pueblo, no cerca de las élites”, afirmó.
En la parte final de su mensaje, Sheinbaum planteó que la movilización del domingo busca ratificar el respaldo popular al proyecto político iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y reforzar la narrativa de resistencia frente a sus opositores.
“Cuando un pueblo se empodera, no hay manera de ganarle al pueblo”, concluyó.

