La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que exista censura contra TV Azteca y aseguró que su gobierno no retirará concesiones a medios de comunicación, luego de la polémica desatada por sus declaraciones sobre la cobertura crítica de la televisora encabezada por el empresario Ricardo Salinas Pliego.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que el conflicto surgió después de que tribunales resolvieran que empresas vinculadas a Salinas Pliego debían pagar adeudos fiscales, situación que derivó en un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria para cubrir los montos en parcialidades. Según la mandataria, la decisión judicial provocó una ofensiva mediática contra su administración desde la televisora.
“Hay tanta libertad de expresión que desde una televisora se ataca permanentemente al gobierno incluso con mentiras”, afirmó la presidenta, quien insistió en que su administración únicamente ejerce el derecho de réplica y no utilizará el poder del Estado para censurar contenidos o cancelar permisos de transmisión.
Sheinbaum enfatizó que no habrá acciones para retirar concesiones a TV Azteca ni a ningún otro medio de comunicación.
“Nosotros no vamos a entrar a un tema de quitar concesiones, porque eso es lo que ellos quieren”, declaró. Incluso, planteó que su gobierno apuesta por una mayor competencia en el sector televisivo y no por restricciones.
La mandataria defendió que expresar opiniones sobre medios de comunicación no constituye censura.
“Cuando ayer dije ‘no vean TV Azteca’, ellos dicen que es censura. No, es una opinión”, afirmó.
Argumentó que la televisora pudo transmitir libremente críticas durante toda su programación y reiteró que el gobierno no ha intervenido señales, contenido ni líneas editoriales.
En ese contexto, Sheinbaum contrastó la relación actual entre el poder político y los medios con la que, aseguró, existió durante gobiernos anteriores.
Acusó que en el llamado periodo neoliberal había acuerdos entre presidentes y concesionarios para beneficiar coberturas favorables a cambio de recursos públicos, contratos y privilegios.
La presidenta señaló directamente a las administraciones de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto de haber mantenido una relación de privilegios con grandes grupos empresariales y medios de comunicación.
“Ese periodo se acabó”, dijo Sheinbaum. “Ya no hay llamadas desde Presidencia para pedir que quiten a un conductor o cambien una nota”.
También aseguró que en sexenios anteriores existían mecanismos de presión y recompensas económicas hacia medios y periodistas, incluyendo publicidad oficial y filtraciones políticas.
La titular del Ejecutivo sostuvo que las conferencias mañaneras funcionan precisamente como un mecanismo para contrarrestar información falsa y garantizar el derecho constitucional a la información.
Según dijo, sin ese espacio sólo prevalecería la narrativa difundida por ciertos medios nacionales e internacionales que, acusó, presentan un escenario negativo del país pese a indicadores económicos positivos.
Como ejemplo, mencionó el récord reciente en inversión extranjera directa, el crecimiento de exportaciones y programas de infraestructura y salud impulsados por su administración, entre ellos hospitales del sistema IMSS-Bienestar, rutas de atención médica y programas sociales.
Sheinbaum insistió en que existe plena libertad para que la ciudadanía elija qué medios consumir.
“Cada quien puede ver el canal que sea de su preferencia”, señaló. Sin embargo, reiteró que su gobierno continuará respondiendo públicamente a lo que considere información falsa o ataques políticos desde espacios mediáticos.

