* “México no se entrega ni se vende, se defiende”, indica
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó en el estado de Veracruz la conmemoración del 88 aniversario de la Expropiación Petrolera, donde reafirmó el carácter soberano del país sobre sus recursos energéticos. Durante el acto, la mandataria subrayó que esta fecha histórica representa un símbolo de independencia económica y justicia social para la nación.
En su mensaje, Sheinbaum lanzó un llamado contundente a defender la riqueza nacional al asegurar que “México no se vende ni se entrega, México se defiende”, enfatizando que los recursos naturales pertenecen exclusivamente al pueblo. La presidenta sostuvo que el petróleo, el gas y otras fuentes energéticas deben mantenerse bajo control nacional como parte de la soberanía del país.
“Que nunca más se entregue la riqueza de México y que nunca más se renuncie a nuestra soberanía”, expresó la titular del Ejecutivo federal, quien también destacó la capacidad de los trabajadores y técnicos mexicanos en la industria energética. Reiteró que el país continuará avanzando con dignidad y autonomía en el contexto internacional.
Durante la ceremonia, la mandataria también defendió la política energética impulsada por la llamada Cuarta Transformación, destacando la recuperación del Sistema Nacional de Refinación como una de las principales estrategias para fortalecer la autosuficiencia energética. Este enfoque, dijo, ha permitido al país enfrentar de mejor manera escenarios internacionales complejos.
En ese sentido, Sheinbaum señaló que México no está sufriendo los efectos de la actual tensión geopolítica en el Medio Oriente gracias a la estrategia energética implementada en los últimos años, centrada en el fortalecimiento de empresas del Estado como Pemex. Esta visión retoma el espíritu de la expropiación petrolera de 1938, que consolidó el control nacional sobre los hidrocarburos. 
La conmemoración ocurre en un contexto de debate sobre el rumbo energético del país, marcado por recientes decisiones del gobierno federal orientadas a alcanzar la soberanía energética, incluso con medidas que han generado discusión pública, como el posible uso de nuevas técnicas de extracción.  Sin embargo, el discurso presidencial reiteró que el objetivo central sigue siendo garantizar que los recursos energéticos continúen al servicio del pueblo de México.


