La Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) iniciaron formalmente el procedimiento para el registro de la marca “Pato Merlín” y de su diseño tridimensional, en un proceso impulsado por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum con el objetivo de otorgar certeza jurídica sobre los derechos de propiedad industrial vinculados a este personaje.
Las dependencias informaron que el pasado 22 de junio fueron recibidas oficialmente, a través del sistema Marcanet, las solicitudes de registro de la denominación “Pato Merlín” y de su representación tridimensional para proteger servicios relacionados con educación, formación, entretenimiento, actividades deportivas y culturales, entre otros.
Las solicitudes quedaron registradas con los folios 3646513 y 3646554, y fueron presentadas por la ciudadana Karla Ivette Gómez López, con lo que dio inicio el procedimiento administrativo previsto en la legislación mexicana en materia de propiedad industrial.
Como parte del proceso, el IMPI entregó a la solicitante la constancia oficial que acredita la recepción de ambas solicitudes, documento que confirma el arranque formal del trámite ante la autoridad competente.
Durante la entrega del documento, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, subrayó que todas las solicitudes de registro de marca son sometidas a un análisis técnico y jurídico antes de emitir una resolución, con el propósito de garantizar certeza, legalidad y transparencia en la protección de los derechos de propiedad industrial.
El funcionario enfatizó que el hecho de recibir una solicitud no implica automáticamente el otorgamiento del registro, ya que corresponde al IMPI verificar el cumplimiento de todos los requisitos establecidos por la legislación vigente.
Por su parte, el director general del IMPI, Vidal Llerenas, sostuvo que existe un hecho público y notorio respecto a que Pato Merlín es una mascota perteneciente a la familia de Karla Ivette Gómez, por lo que consideró relevante reconocer y proteger los signos distintivos conforme al marco legal.
“Es un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Karla Ivette Gómez, a quien pertenece la marca”, señaló el titular del instituto.
La Secretaría de Economía y el IMPI indicaron que con este procedimiento buscan brindar certeza jurídica a los solicitantes y fortalecer la protección de la creatividad, así como de los activos intangibles en México.
El caso adquiere especial relevancia debido a la notoriedad pública que ha alcanzado Pato Merlín, por lo que el gobierno federal decidió acompañar institucionalmente el inicio del procedimiento, aunque será el análisis técnico y jurídico del IMPI el que determine si finalmente procede el registro de la marca y de su diseño tridimensional.
