El Atlante volvió a encontrar el camino de la victoria cuando más lo necesitaba. Después de seis partidos sin conocer el triunfo, los Potros de Hierro llegaron a la Jornada 10 con la urgencia de sacudirse la mala racha y terminaron firmando una noche de cuatro goles ante Monterrey, en un partido que tuvo emociones hasta el último minuto.
El Estadio Banorte apenas comenzaba a acomodarse a la noche cuando Atlante dio el primer golpe. Apenas habían transcurrido 10 minutos cuando Walter Portales mandó un centro al área y la defensa de Rayados perdió la referencia. Ahí apareció Luis Puente, atento para empujar el balón al fondo de las redes con el arquero ya vencido.
La ventaja, sin embargo, duró poco. Monterrey no necesitó demasiado para reaccionar y al minuto 17 encontró el empate por conducto de Hugo Cuypers. El delantero controló con la pierna derecha y, sin pensarlo demasiado, sacó un potente disparo de izquierda que dejó sin oportunidad al guardameta del Atlante.
El 1-1 devolvió al partido a un terreno de máxima disputa. Los dos equipos intercambiaron esfuerzos, pero ninguno consiguió inclinar definitivamente la balanza antes del descanso. Cada pelota dividida se jugaba como si fuera la última y, después de cinco minutos de compensación, ambos conjuntos se marcharon al vestidor con todo por resolver.
La segunda mitad, sin embargo, perteneció al conjunto azulgrana
Al minuto 53, Luis Calzadilla apareció para devolverle la ventaja al Atlante. El gol cambió el ánimo en las tribunas y también la actitud de los Potros, que dejaron de mirar el partido desde la resistencia y comenzaron a jugarlo de frente ante Rayados.
Atlante ganó metros, presionó y encontró nuevamente el arco. El premio llegó con Eduardo Tercero, quien marcó el tercer tanto para poner el 3-1 y desatar la celebración en el Banorte.
Pero Monterrey todavía tenía tiempo para responder. A los 82 minutos, Roberto de la Rosa recortó la distancia y colocó el 3-2 en el marcador. El partido volvió a quedar suspendido de un hilo y la posibilidad del empate comenzó a rondar el estadio.
Los minutos finales fueron de tensión. Rayados buscó el gol que llevara el encuentro nuevamente a la igualdad, mientras Atlante intentaba resistir y encontrar el espacio para liquidar la historia.
Ese espacio finalmente apareció
Jhojan Julio encontró el cuarto gol de los Potros y puso punto final a una noche que tuvo de todo: ventaja tempranera, reacción visitante, presión, remontada y un cierre con el que Atlante consiguió respirar después de seis jornadas sin ganar.
