Oaxaca.- El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, se trasladó este jueves a Oaxaca para supervisar personalmente la aplicación del examen de control presencial a los aspirantes que fueron previamente citados, en una jornada que representa uno de los principales mecanismos de la institución para recuperar la certeza sobre el proceso de admisión a licenciatura 2026.
El rector sostuvo que la Universidad no dará por cerrado el problema generado por las irregularidades detectadas durante la aplicación digital y aseguró que todos los casos particulares serán revisados antes de la publicación de los resultados, con base en la situación de cada aspirante y en la evidencia disponible.
“Todos los casos se van a atender en tiempo y forma”, afirmó Lomelí al explicar que existen jóvenes que, por circunstancias especiales, no pudieron presentar la evaluación de control en las condiciones previstas.
El rector puso como ejemplo el caso de Brisa, una aspirante de Oaxaca cuya situación fue planteada públicamente ante la Universidad, así como el de un joven con autismo que tuvo dificultades para presentar el examen y cuyo caso ya fue atendido por la Dirección General de Administración Escolar e Información (DEGAI).
Lomelí explicó que los casos de Brisa y de otros jóvenes de Oaxaca serán atendidos la próxima semana en la propia entidad.
La Universidad, dijo, dará una respuesta individual a cada situación y determinará lo procedente antes de que se publiquen los resultados.
Uno de los puntos centrales de la explicación del rector fue que la investigación sobre las anomalías en el examen de ingreso no dependerá de un solo mecanismo de revisión.
Informó que continúa la investigación interna a cargo de la Comisión Técnica de especialistas, pero además se solicitó una auditoría a la Auditoría Superior de la Federación (ASF), cuyos representantes ya establecieron contacto con la Universidad.
A ello se suma una auditoría interna de la propia UNAM y una auditoría tecnológica, contemplada desde el inicio tanto por la institución como por la empresa encargada de la aplicación del examen en línea.
Lomelí señaló que será necesario esperar a que concluyan estos procesos para contar con la evidencia completa y determinar qué ocurrió durante la aplicación digital.
La revisión cobra especial relevancia porque la UNAM detectó un comportamiento estadístico atípico en los resultados del examen de licenciatura 2026. Mientras entre 2021 y 2025 alrededor de 3.5 por ciento de los aspirantes obtenía 100 o más aciertos, en 2026 esa proporción aumentó hasta 16.3 por ciento.
La Comisión Técnica también encontró evidencias de conductas prohibidas, entre ellas utilización de teléfonos celulares, apoyo de terceras personas, suplantación de identidad y empleo de herramientas tecnológicas externas, incluida inteligencia artificial. Cerca de 2 por ciento de los exámenes fueron cancelados por irregularidades.
Ante este escenario, la Universidad decidió establecer una evaluación presencial de control para comprobar que los resultados obtenidos en línea correspondan efectivamente con los conocimientos y capacidades de cada aspirante.
Cuestionado sobre cómo pretende su administración resarcir el daño reputacional provocado a una de las universidades más importantes de América Latina, Lomelí respondió que la vía será detectar las anomalías, corregirlas y transparentar las investigaciones.
“Precisamente con lo que estamos haciendo, los exámenes de control, para la certidumbre de que la Universidad, cuando detecta alguna anomalía, la corrija y la atienda en tiempo”, explicó.
El rector sostuvo que la respuesta institucional debe centrarse en conocer qué ocurrió, corregir las fallas y explicar oportunamente las acciones emprendidas.
La aplicación del examen de control comenzó puntualmente este jueves en Oaxaca y León, Guanajuato, como parte del calendario establecido por la UNAM.
En León fueron convocados en tres turnos —9:00, 13:00 y 17:00 horas— los aspirantes que descargaron previamente su cita. En Oaxaca también se organizaron tres turnos.
Lomelí aclaró que en Oaxaca se esperaba la presencia de poco más de 400 aspirantes, y no de más de 600 como se había planteado inicialmente durante una de las preguntas de los medios.
Explicó que siempre existe un número de personas que, por distintas circunstancias, no acuden a la cita.
La Universidad también ha contemplado casos extraordinarios. El rector mencionó, por ejemplo, a un aspirante que tenía una competencia deportiva y pudo acreditar esa circunstancia, por lo que su evaluación fue reprogramada para otro turno.
El examen de control se convierte así en una pieza clave para determinar quiénes podrán continuar con el proceso de ingreso, pero también en una prueba para la propia UNAM: la institución deberá demostrar que puede corregir las fallas detectadas sin afectar a quienes realizaron correctamente su examen y, al mismo tiempo, garantizar condiciones equitativas para todos los aspirantes.
Lomelí insistió en que la prioridad es evitar que algún aspirante obtenga una ventaja indebida por haber tenido acceso a ayuda externa durante la prueba digital y asegurar que el ingreso a la Universidad se determine bajo condiciones de igualdad.
