La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, por su presunta implicación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, no responde a motivaciones políticas, sino al avance de nuevas líneas de investigación encabezadas por la Fiscalía General de la República (FGR), cuyo objetivo, afirmó, es esclarecer los hechos, hacer justicia y localizar a los estudiantes desaparecidos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el gobierno federal mantiene comunicación permanente con las madres y padres de los normalistas a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos, encabezada por Arturo Medina, así como con el fiscal encargado del caso, y reiteró el compromiso de mantener informadas a las familias conforme lo permitan las investigaciones.
“Todo es transparente y todo se informa. Se les explicará cómo se llegó a esta detención”, afirmó Sheinbaum, al señalar que existen aspectos que no pueden hacerse públicos de manera anticipada para no afectar las indagatorias.
El punto central del mensaje presidencial fue que la captura de Aguirre no deriva de un criterio político ni de una decisión administrativa, sino de una profunda revisión técnica de las investigaciones realizada por la nueva conducción de la FGR.
Sheinbaum explicó que los fiscales revisaron nuevamente miles de documentos contenidos en las carpetas de investigación, incluyendo testimonios obtenidos durante la denominada “verdad histórica” del sexenio de Enrique Peña Nieto y otros recabados posteriormente durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Además, destacó que se aplicaron nuevas herramientas de análisis criminal sobre las llamadas telefónicas registradas la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014.
“Se hizo mucho más investigación sobre estas llamadas, qué llamada se conecta con qué llamada, qué persona se conecta con qué persona, qué pasó con esa persona, a qué horas hablaron y cuántas veces se comunicaron”, explicó.
Precisó que esos registros telefónicos corresponden a información obtenida hace más de una década, ya que actualmente esos datos ya no existen, pero permanecen integrados en las carpetas de investigación y ahora fueron reanalizados con nuevas metodologías.
La presidenta reveló que otra de las líneas de investigación surgió del análisis del video del autobús detenido frente al Palacio de Justicia de Iguala, una evidencia que, dijo, ha permitido abrir nuevas hipótesis.
A ello se suman las búsquedas de campo, nuevas evidencias localizadas y la captura de personas que anteriormente nunca habían sido consideradas como posibles responsables.
Indicó que algunos de esos detenidos han aportado testimonios que fortalecen las investigaciones.
“Son distintas líneas de investigación que llevan a detenciones, pero el objetivo final es saber la verdad, hacer justicia y encontrar a los jóvenes; ese es el compromiso que hicimos con las madres y padres de Ayotzinapa”, enfatizó.
Sheinbaum reveló que, tras conocer la captura de Aguirre, solicitó una reunión con la Secretaría de Gobernación para conocer el estado de las investigaciones y propuso que la Fiscalía realice próximamente una conferencia de prensa para explicar, en la medida de lo posible, el contenido de las carpetas de investigación, las nuevas líneas de trabajo y los avances alcanzados desde el inicio de la actual administración.
Subrayó que en los últimos meses se han obtenido hallazgos relevantes que podrían aportar elementos fundamentales para esclarecer uno de los casos más emblemáticos de violaciones a los derechos humanos en México.
Respecto a la posibilidad de que la detención de Aguirre derive en nuevas órdenes de aprehensión o modifique la situación jurídica del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, la mandataria señaló que esa determinación corresponde exclusivamente a la FGR.
“Abarca fue absuelto de algunos delitos, pero continúa detenido por otros. Es la Fiscalía la que debe determinar la presunta culpabilidad de una u otra persona”, puntualizó.
