La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este jueves el principio de presunción de inocencia y exigió pruebas al gobierno de Estados Unidos ante las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, luego de que se le cuestionó la gravedad de los señalamientos en su contra.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que cualquier acusación debe estar sustentada con evidencia y aclaró que México no protegerá a nadie, pero tampoco actuará sin pruebas judiciales.
“No protegemos a nadie, absolutamente a nadie. Si hay pruebas, adelante, pero tiene que haber pruebas”, afirmó la mandataria.
La presidenta explicó que las acusaciones contra Rocha provienen de autoridades estadounidenses y recordó que corresponde a la Fiscalía General de la República abrir investigaciones propias cuando existan señalamientos de esa naturaleza.
“Las acusaciones no las hace México, las hace Estados Unidos, pero son graves. Tienen que tener pruebas”, sostuvo.
Sheinbaum también corrigió a un reportero cuando éste afirmó que el gobernador estaba “acusado de delitos muy graves”, al señalar que primero debe acreditarse jurídicamente cualquier señalamiento antes de prejuzgar culpabilidades.
La mandataria aprovechó el intercambio para explicar cómo opera el sistema penal acusatorio en México y defendió que ninguna persona puede ser detenida únicamente por señalamientos públicos o acusaciones sin sustento judicial.
Explicó que, incluso cuando existe una denuncia, las autoridades deben integrar una investigación y obtener una orden de aprehensión sustentada en pruebas.
“Para detener a cualquier persona en México, sea un gobernador con licencia, sea un delincuente de los más peligrosos, sea un delito de cuello blanco o alguien que se dedica al contrabando de combustible, tiene que haber pruebas y una orden de aprehensión basada en pruebas”, enfatizó.
Sheinbaum recordó que el sistema penal acusatorio aprobado años atrás y entró plenamente en vigor en 2015, modelo que —dijo— impide detenciones automáticas sin el debido proceso.
La presidenta insistió en que si Estados Unidos cuenta con pruebas contra Rocha Moya, debe presentarlas formalmente ante las autoridades correspondientes.
“Si Estados Unidos tiene pruebas, que las presente”, reiteró.
