La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la represión contra las manifestaciones y pidió al gobierno de Jalisco explicar por qué utilizó agua y gases lacrimógenos para contener una protesta relacionada con la contaminación del agua, además de informar los nombres de las personas detenidas y aclarar su situación.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria federal subrayó que corresponde a las autoridades estatales rendir cuentas sobre el operativo, al tratarse de una decisión tomada por el gobierno jalisciense.
La exigencia surgió ante los cuestionamientos sobre posibles lesiones provocadas por los chorros de agua utilizados para dispersar a los manifestantes y la situación de personas cuyo paradero no había sido confirmado.
“Nosotros no estamos de acuerdo con la represión”, afirmó Sheinbaum, quien sostuvo que su gobierno privilegia las manifestaciones pacíficas y considera necesario evitar enfrentamientos entre policías y ciudadanos.
La presidenta insistió en que el gobernador de Jalisco debe explicar las razones por las que se recurrió a estos mecanismos para enfrentar la movilización, así como proporcionar información precisa sobre las detenciones.
También cuestionó el uso de la fuerza como respuesta a una protesta, aunque señaló que tampoco está de acuerdo con actos violentos durante las manifestaciones.
Como ejemplo de la estrategia que ha seguido su administración, recordó que en Palacio Nacional se colocan vallas para impedir confrontaciones cuando se prevé la presencia de grupos que podrían utilizar objetos para dañar edificios patrimoniales o agredir a otras personas.
Sheinbaum también evocó episodios ocurridos cuando fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México, en los que policías resultaron gravemente heridas durante enfrentamientos con manifestantes. Explicó que, ante situaciones de riesgo, prefiere medidas preventivas que reduzcan la posibilidad de una confrontación directa.
No obstante, reiteró que la posición de su gobierno es contraria a la represión y favorable al diálogo, por lo que insistió en que las autoridades de Jalisco deben esclarecer lo ocurrido durante la protesta.
Más allá del operativo policial, la mandataria reconoció que la contaminación del agua en Jalisco constituye un problema que requiere atención inmediata y coordinación entre los gobiernos federal y estatal, particularmente por sus implicaciones para los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara.
Detalló que el gobernador le presentó una propuesta para atender la problemática durante un encuentro previo en Jalisco, al término de un acto relacionado con la Defensa Nacional.
En esa conversación, dijo, planteó que las alternativas debían revisarse con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para determinar qué apoyos técnicos y financieros podía aportar la Federación.
Como parte de ese proceso, informó que representantes del gobierno estatal sostendrían una reunión con la Conagua para analizar posibles soluciones.
Sin embargo, Sheinbaum estableció una condición central para la colaboración federal: no respaldará esquemas que impliquen la privatización del servicio de agua.
Explicó que algunas modalidades de financiamiento pueden derivar en la operación privada del suministro, por lo que esos mecanismos deberán discutirse con el gobierno estatal antes de definir una salida.
“Lo importante aquí es resolverle a la población la contaminación del agua”, sostuvo la presidenta, al plantear que ambos niveles de gobierno deben acordar las acciones inmediatas y las obras de infraestructura necesarias para atender el problema de fondo.
La presidenta también recordó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se construyó la presa El Zapotillo, pero quedó pendiente un ducto relacionado con el proyecto de abastecimiento de agua, en el que, señaló, el gobierno de Jalisco encabezado entonces por Enrique Alfaro había comprometido una inversión que finalmente no realizó.
Añadió que el actual gobernador tiene otra propuesta para resolver el problema y busca financiarla mediante un esquema que la administración federal considera necesario revisar para evitar que implique la privatización del servicio.
Sheinbaum reconoció que el gobierno estatal cuenta con atribuciones para tomar decisiones dentro de su territorio, pero insistió en que la solución debe construirse mediante acuerdos y esfuerzos compartidos.
La mandataria confió en que las conversaciones con la Conagua permitan informar próximamente a la población de la zona metropolitana de Guadalajara sobre las medidas que se pondrán en marcha.
