La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la renuncia de César Jáuregui como fiscal general de Chihuahua no pone fin a las investigaciones en torno al caso del presunto ingreso de agentes de la CIA al país, y subrayó que el eje central debe ser la defensa de la soberanía nacional.
Durante la conferencia matutina, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre las inconsistencias en las versiones oficiales del gobierno estatal y las declaraciones recientes de la gobernadora María Eugenia Campos, quien también ha sido señalada por no acudir al Senado bajo el argumento de que rinde cuentas únicamente a la ciudadanía de su estado.
Sheinbaum fue enfática: la dimisión del fiscal no cierra el caso. “Tiene que seguir la investigación, no para con una renuncia”, sostuvo.
Indicó que el tema ya es atendido por la Fiscalía General de la República, instancia que deberá ofrecer información conforme avancen las indagatorias.
Sheinbaum dejó claro que el gobierno federal considera el asunto de alta relevancia, tanto por su impacto interno como por sus implicaciones en la relación con Estados Unidos.
“No es menor”, reiteró, al advertir que cualquier actuación de autoridades locales debe apegarse estrictamente a la ley.
En ese contexto, la presidenta marcó distancia de una posible conclusión anticipada del caso derivada de la renuncia de Jáuregui, y trasladó el peso de la resolución a la Fiscalía General, reforzando la idea de que debe llegarse “a las últimas consecuencias”.
El caso ha estado rodeado de versiones encontradas.
Por un lado, autoridades estatales inicialmente señalaron la participación de dos agentes extranjeros, mientras que posteriormente se habló de cuatro.
Además, la unidad de investigación local atribuyó la responsabilidad del ingreso de dichos agentes a una persona fallecida en un accidente automovilístico, lo que ha generado escepticismo.
A ello se suma la decisión de la gobernadora Campos de no comparecer ante el Senado, lo que ha alimentado el debate sobre la rendición de cuentas de los gobiernos estatales frente a instancias federales.
Ante la percepción de impunidad señalada en la pregunta, Sheinbaum reconoció implícitamente la necesidad de claridad total.
“El pueblo de México tiene derecho a saber la verdad”, afirmó, insistiendo en que el proceso no puede cerrarse sin una investigación exhaustiva.


