Morelia, Michoacán.- El exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, afirmó que acudió al llamado de la Fiscalía General del Estado en calidad de testigo y como un acto de responsabilidad ciudadana, al asegurar que no está señalado como indiciado en la carpeta de investigación por el homicidio del presidente municipal Carlos Manzo Rodríguez.
El actual diputado federal rechazó los señalamientos hechos por la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, y recordó que la mayoría de los detenidos por el caso pertenecían al denominado Movimiento del Sombrero y al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Godoy Rangel sostuvo que compareció ante la Fiscalía “porque no tengo nada que ocultar” y explicó que no pudo aportar información relevante en su declaración, debido a que no estuvo presente cuando ocurrieron los hechos.
“Los testigos tienen que ser presenciales o que les consten los hechos, y a mí ninguno de los hechos relacionados con el condenable homicidio de Carlos Manzo me consta. No tuve conocimiento alguno; entonces, no creo aportar nada a la investigación en calidad de testigo, pero acudí por la obligación ciudadana que tengo”, expresó.
Detalló que el Ministerio Público le preguntó si había tenido diferencias con Carlos Manzo, a lo que respondió que únicamente eran adversarios políticos.
Asimismo, recordó que la última vez que vio al alcalde fue en abril pasado, durante una reunión en la que ambos acordaron mantener la disputa política en términos civilizados.
“Estuvieron presentes Grecia Quiroz y la diputada Guadalupe Arias; a mí me acompañó mi secretaria particular. Después de platicar y de coincidir en que cada quien buscaría ganar la elección democráticamente, nos quedamos a comer. Fue la última vez que vi físicamente a Carlos Manzo”, relató.
El exmandatario estatal aclaró que fue requerido por la Fiscalía debido a los señalamientos públicos que el propio Carlos Manzo hacía en su contra.
“Les comenté que era el estilo de Carlos hacer acusaciones sin pruebas. Por eso nunca tomé en serio lo que decía de mí; era parte de su forma de hacer política”, señaló.
Finalmente, Leonel Godoy insistió en que no existía una rivalidad personal con el alcalde asesinado, sino únicamente una confrontación política.

