23.9 C
Mexico City
miércoles, septiembre 23, 2026

Beatriz Mojica y Javier Saldaña acuerdan caminar juntos con agenda de unidad e inclusión por Guerrero

Fecha:

* “Muchos venimos desde abajo”, expresó Mojica al recordar durante la reunión sus propios orígenes políticos y familiares

 

 

 

 

La coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía, Beatriz Mojica Morga, y el exrector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), Javier Saldaña Almazán, acordaron fortalecer la unidad del movimiento con una agenda centrada en la inclusión, la educación, el trabajo territorial y la atención de las deudas históricas que persisten en comunidades marginadas.

El encuentro, realizado este miércoles en Chilpancingo, ocurrió después de que ambos participaron en el proceso interno para definir la coordinación estatal. Esta vez, Mojica y Saldaña compartieron el mismo espacio para plantear una nueva etapa de trabajo conjunto, en la que destacaron la necesidad de reconocer las capacidades y aportaciones de los distintos equipos.

La reunión estuvo acompañada por representantes y referentes de distintas etapas de la izquierda y de las luchas sociales de Guerrero, entre ellos René Lobato Ramírez, Yahir Alejandro Flores Cabañas, nieto de Lucio Cabañas; Javier Martínez, Florentina Rosario, viuda de Genaro Vázquez; Teresa Bautista, David Molina Francisco, Guillermo Sotelo, Óscar Chávez, José Legorreta, Leopolina Cruz Ventura, Elías García Vallejo, Ofelio Martínez y el exrector José Alfredo Romero.

Mojica reconoció el trabajo de Saldaña al frente de la Universidad y su trayectoria en favor de la educación en Guerrero, así como los recorridos realizados durante el proceso interno. Destacó además su decisión de incorporarse a la nueva etapa y contribuir al movimiento “desde las bases, desde abajo”.

“Muchos venimos desde abajo”, expresó Mojica al recordar sus propios orígenes políticos y familiares. Relató que comenzó a participar en política a los 15 años, cuando en Ciudad Altamirano surgía el Frente Democrático Nacional, y recordó las reuniones realizadas bajo un tamarindo en Pungarabato, donde campesinos discutían los problemas de sus comunidades y los jóvenes colaboraban en las tareas de organización.

“Yo soy de una familia campesina”, señaló la coordinadora, al vincular su trayectoria con las condiciones de pobreza y las dificultades que históricamente han enfrentado amplios sectores de Guerrero.

Saldaña, por su parte, habló de su experiencia y de las dificultades que enfrentan los jóvenes de comunidades alejadas para acceder a la educación. Señaló que esas circunstancias fueron determinantes para colocar la enseñanza como uno de los ejes de su vida pública y recordó la expansión de la Universidad hacia regiones históricamente marginadas, así como la apertura de espacios para estudiantes indígenas y afromexicanos.

La conversación también abordó episodios de la historia social y política de Guerrero, desde la Independencia y el Plan de Ayutla hasta las luchas protagonizadas por comunidades campesinas, indígenas y afromexicanas.

En ese contexto, Mojica evocó a Lucio Cabañas y recordó que antes de la lucha armada existieron demandas relacionadas con mejores escuelas, atención para los campesinos, centros de salud y servicios básicos para las comunidades.

También mencionó episodios como Aguas Blancas, El Charco y Ayotzinapa como parte de las heridas que permanecen abiertas en Guerrero, y planteó la necesidad de establecer una mesa de diálogo para avanzar en el resarcimiento del daño social y la atención de demandas pendientes.

Entre los temas expuestos estuvieron la carretera inconclusa de El Charco, las condiciones de las familias de Aguas Blancas, la necesidad de mejorar la conectividad carretera en la Sierra y la búsqueda de atención para las demandas relacionadas con los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos.

Saldaña retomó estos planteamientos y sostuvo que la atención a las comunidades rezagadas “no es un tema de capricho”, sino una convicción vinculada con la necesidad de visibilizar a quienes han dado su vida en las luchas sociales.

En el encuentro, Mojica subrayó que la unidad posterior al proceso interno no implica borrar diferencias ni pedir a los participantes renunciar a su identidad política.

“Para lograr la unidad también tiene que haber inclusión”, afirmó.

La coordinadora planteó que deben reconocerse las capacidades, experiencias y aportaciones de los distintos grupos y mencionó a Saldaña como uno de los actores que deben participar en esta nueva etapa.

También resumió su planteamiento con la idea de que “quien gana no gana todo y quien pierde no pierde todo”, al señalar que la unidad se construye mediante el reconocimiento de la diversidad, el diálogo y la coincidencia en causas comunes.

Saldaña confirmó que existe comunicación entre ambos y describió su relación con Mojica como “muy horizontal”. Asimismo, colocó los temas abordados —educación, caminos, comunidades marginadas y reconocimiento de las luchas sociales— como asuntos de convicción.

Con ello, el acuerdo político quedó vinculado a una agenda que contempla unidad con inclusión, reconocimiento de los equipos participantes, trabajo territorial, educación como mecanismo de movilidad social y atención de rezagos históricos en comunidades afectadas por la pobreza y la represión.

spot_img

RECIENTES