* Incautan casi 3.8 millones de litros de hidrocarburos ya listos para su distribución
Autoridades del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México aseguraron este sábado una presunta refinería clandestina en Reynosa, Tamaulipas, donde fueron decomisados 3 millones 769 mil 500 litros de hidrocarburos, además de vehículos, tanques de almacenamiento y equipo industrial presuntamente utilizado para el procesamiento ilegal de combustibles.
El operativo fue realizado de manera coordinada por elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Fiscalía General de la República (FGR), como parte de la estrategia para combatir el robo y la comercialización ilícita de hidrocarburos.
De acuerdo con las autoridades, el inmueble contaba con infraestructura especializada que simulaba el funcionamiento de una pequeña refinería. Durante el cateo, el aseguramiento más relevante fue el decomiso de casi 3.8 millones de litros de combustible, considerado uno de los golpes más importantes contra este tipo de operaciones clandestinas.
En el sitio también fueron localizados siete tanques verticales fijos, 11 tanques móviles tipo Frac Tank con capacidad aproximada de 80 mil litros cada uno, una red de tuberías industriales y plantas generadoras de energía que permitían mantener en funcionamiento las instalaciones.
Asimismo, fueron asegurados 14 vehículos, entre ellos seis tractocamiones, siete autotanques o pipas y un remolque tipo plataforma, presuntamente utilizados para transportar grandes volúmenes de combustible hacia distintos puntos de distribución.
Las estimaciones oficiales indican que el hidrocarburo asegurado tendría un valor comercial cercano a 90 millones de pesos. Sumando la maquinaria, los vehículos, los tanques y el resto de la infraestructura asegurada, el monto total del aseguramiento supera los 120 millones de pesos.
Las primeras investigaciones apuntan a que el complejo podría haber sido utilizado para procesar el denominado “diésel negro”, combustible obtenido a partir de hidrocarburos extraídos ilegalmente de ductos de Pemex y sometidos a procesos clandestinos antes de su comercialización. No obstante, las autoridades precisaron que esta línea de investigación aún no ha sido confirmada de manera oficial.
Pese a la magnitud del operativo, no se reportaron personas detenidas. La FGR mantiene bajo resguardo el inmueble mientras realiza los peritajes correspondientes e integra la carpeta de investigación para determinar el origen del combustible e identificar a los responsables de la operación clandestina.
