El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, expresó su respaldo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, en medio de la controversia por operativos contra el crimen organizado en la entidad, y sostuvo que la cooperación en materia de seguridad no debilita la soberanía nacional, sino que la fortalece.
En un posicionamiento público, Moreno describió a Chihuahua como un estado bajo “presión brutal” del crimen organizado debido a su condición fronteriza, lo que —dijo— exige decisiones firmes, con inteligencia y coordinación entre autoridades.
“El combate al crimen organizado no admite titubeos. Se necesita carácter para tomar decisiones que protejan a la gente”, afirmó.
El pronunciamiento del líder priista se inserta en el debate nacional sobre los límites de la cooperación internacional en seguridad, particularmente tras cuestionamientos recientes sobre la participación de agencias extranjeras en operativos en territorio mexicano.
Frente a esta discusión, Moreno fijó una postura distinta a las voces que advierten riesgos a la soberanía, al sostener que colaborar para enfrentar al crimen no implica ceder control del país.
“La soberanía se ejerce defendiendo la vida, la seguridad y la tranquilidad de las familias. Se fortalece cuando el Estado demuestra que tiene control y determinación”, subrayó.
El dirigente del PRI aseguró que su partido respaldará todas las acciones que fortalezcan el Estado de Derecho y permitan recuperar territorios controlados por grupos criminales, en un contexto marcado por recientes operativos de alto impacto en Chihuahua.
“Vamos a estar del lado de la ley, de las víctimas y de las familias que exigen vivir sin miedo”, sostuvo.
Asimismo, enfatizó que la seguridad no debe quedar en el discurso político, sino asumirse como una responsabilidad concreta del Estado mexicano.
estatales frente a la violencia.
Moreno cerró con un mensaje contundente: “Con el crimen no se negocia. Se le enfrenta y se le derrota”.


