La incorporación de productos saludables en las cooperativas escolares de Puebla ha permitido reducir hasta en 80 por ciento los casos de desnutrición entre la comunidad estudiantil, informó María del Rocío Rodríguez Juárez, titular de la Secretaría de Salud estatal, durante la conferencia semanal del gobernador Alejandro Armenta, realizada en la Ciudad de México.
La funcionaria destacó que las acciones para mejorar la alimentación de niñas, niños y adolescentes forman parte de una estrategia preventiva que busca modificar los hábitos alimenticios desde las escuelas y atender problemas nutricionales entre la población infantil.
El dato presentado por Puebla ocurre un día después de que el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, expusiera los avances nacionales de las políticas de alimentación saludable implementadas en los planteles educativos.
Durante la conferencia matutina del 29 de septiembre, Kershenobich informó que las autoridades sanitarias han intervenido a 10 millones 958 mil 89 estudiantes de 83 mil 713 primarias públicas del país, mediante mediciones de peso y talla, revisiones de salud bucal y exámenes de la vista, además de recomendaciones sobre alimentación y actividad física.
El secretario federal también señaló que se han eliminado dulces y comida chatarra de las escuelas, como parte de las medidas para fomentar hábitos alimenticios más saludables entre las nuevas generaciones.
Como parte de este mismo balance, Kershenobich reportó que entre enero y mayo de 2026 el consumo de refrescos disminuyó 2.2 por ciento, mientras que el consumo de tabaco registró una reducción de 7.1 por ciento. El funcionario subrayó que la disminución en el consumo de refrescos representa, según explicó, la primera reducción observada en este indicador en la población analizada.
Estas acciones se encuentran vinculadas con la estrategia Vive Saludable, Vive Feliz, que busca convertir a las escuelas en espacios de prevención y promoción de la salud. La estrategia federal contempla revisiones médicas, orientación alimentaria y actividad física, con la participación coordinada de las autoridades educativas y sanitarias.
En mayo pasado, la Secretaría de Salud federal también puso en marcha una estrategia específica para atender la desnutrición aguda infantil, con intervención territorial en 130 municipios de las 32 entidades federativas y protocolos de atención dirigidos a las zonas con mayor vulnerabilidad. Kershenobich señaló entonces que el objetivo es intervenir desde la infancia para prevenir consecuencias futuras y reducir riesgos de enfermedades crónicas.
