El Instituto Nacional Electoral (INE) busca establecer mayores controles para evitar irregularidades relacionadas con las llamadas “boletas planchadas”, una práctica que generó cuestionamientos durante los procesos electorales de 2024 y que volvió a detectarse en la elección judicial de 2025.
El tema volvió a cobrar relevancia luego de que el INE aprobara lineamientos para que sus juntas distritales cuenten con un procedimiento uniforme para identificar, revisar y determinar la validez de boletas que aparezcan sin los dobleces que normalmente adquieren al ser introducidas en una urna.
El consejero electoral Uuc-kib Espadas Ancona ya había advertido desde octubre de 2024 que durante los comicios de ese año se detectaron boletas sin dobleces que fueron contabilizadas como si hubieran sido depositadas por ciudadanos. De acuerdo con el consejero, este fenómeno fue observado particularmente en Chiapas, donde incluso señaló que existía evidencia documental y videográfica.
Pero el antecedente no se limita a una sola entidad. En una sesión del Consejo General del INE celebrada en junio de 2025, Espadas señaló que 457 casillas de la elección de 2024 habían presentado boletas “planchadas” y que fueron excluidas del cómputo debido a que los paquetes electorales habían sido considerados alterados.
¿Qué son las “boletas planchadas”?
El término se utiliza para describir papeletas que aparecen completamente lisas, sin los dobleces que deberían presentar después de haber sido introducidas físicamente en una urna.
Para el INE, su presencia puede constituir un indicio de que las boletas no siguieron el procedimiento normal de votación. El consejero Martín Faz Mora ha explicado que se trata de una irregularidad particularmente grave porque una boleta sin dobleces difícilmente puede haber sido introducida en una urna convencional.
La problemática volvió a presentarse con mayor fuerza durante la elección judicial de 2025. El INE reportó irregularidades relacionadas con boletas sin dobleces en 569 casillas, situación que obligó a los consejos distritales a tomar decisiones sin contar entonces con un protocolo homogéneo.
Veracruz, entre los antecedentes que preocupan
En el caso de Veracruz, el proceso electoral de 2024 estuvo marcado por una elección concurrente en la que se renovaron la gubernatura y el Congreso local, además de los cargos federales.
Aunque la evidencia pública localizada por el INE sobre las “boletas planchadas” de 2024 se ha concentrado principalmente en otros estados, el propio organismo ha reconocido que el fenómeno corresponde a una problemática que debe prevenirse en los procesos electorales futuros.
De hecho, durante una sesión del Consejo General del INE del 31 de agosto de 2026, se volvió a señalar que las boletas sin dobleces fueron un problema tanto en la elección de 2024 como en la elección judicial.
El objetivo ahora es que, rumbo a 2027, los funcionarios electorales tengan reglas claras para detectar este tipo de anomalías y que las boletas cuestionadas sean revisadas junto con las representaciones partidistas antes de determinar si pueden ser contabilizadas.
La medida busca cerrar un vacío que quedó expuesto en los comicios anteriores: evitar que una boleta cuya autenticidad o forma de depósito genere dudas termine sumándose automáticamente a la votación, y establecer criterios homogéneos para todos los distritos.
Cabe recordar que las boletas electorales del INE cuentan con distintos mecanismos de seguridad, entre ellos papel de seguridad, fibras ópticas, microimpresión, imagen latente, impresión invisible y otros elementos destinados a impedir su falsificación o sustitución.
