* Gilberto Mora fue el héroe de la noche en “la perrera más grande del mundo”
Los Xolos de Tijuana encontró en los errores de Pumas UNAM el camino perfecto para quedarse con los tres puntos. En una noche incómoda en el Estadio Caliente, los universitarios alargaron su mal momento en el Apertura 2026 al caer 2-0 y sumar tres partidos consecutivos sin conocer la victoria.
El protagonista de la noche tuvo apenas 17 años.
Gilberto Mora tomó dos veces la pelota para cobrar desde el punto penal y en ambas ocasiones venció a Keylor Navas. Dos errores universitarios, dos penales y dos disparos impecables del joven mediocampista bastaron para inclinar un partido que durante buena parte de la noche pareció esperar, paciente, a que alguien cometiera el primer error.
Una noche que comenzó pareja
Pumas llegó a Tijuana con la intención de mantener su buen paso como visitante. Desde los primeros minutos quiso asumir el control y encontró una primera oportunidad apenas al minuto seis, cuando Víctor Arteaga sacó un disparo desde fuera del área.
Antonio Rodríguez apareció para desviar el balón.
El arquero de Xolos comenzaba así una noche en la que tendría que responder ante los intentos universitarios, mientras su equipo esperaba pacientemente el momento para atacar.
Pumas movía la pelota y buscaba conectar con Uriel Antuna y Robert Morales. Sin embargo, Xolos no parecía incómodo. Los fronterizos esperaban, cerraban espacios y aguardaban el instante en que el partido dejara de depender de la iniciativa para comenzar a depender de los errores.
Al 11’, Carrasquilla recibió tarjeta amarilla por cortar un avance de Tijuana. Poco después, un tiro de esquina para los universitarios terminó sin consecuencias.
Xolos contestó al minuto 24 con Adonis Preciado, cuyo disparo pasó cerca del arco de Navas. Más tarde, Iván Tona probó suerte, aunque su remate se marchó desviado.
El partido seguía sin dueño
Al 34’, Rodríguez volvió a aparecer para detener otro disparo de Pumas. Antes del descanso, Nathan Silva ganó un balón por arriba y mandó su cabezazo por encima de la portería.
El 0-0 parecía justo después de 45 minutos
Pero también dejaba una sensación incómoda: Pumas había tenido oportunidades y no las había aprovechado. En un encuentro tan cerrado, cada ocasión desperdiciada podía convertirse en una factura demasiado costosa.
Mora cambia el partido
El segundo tiempo apenas comenzaba cuando apareció la primera grieta.
Al minuto 50, Rubén Duarte cometió una falta dentro del área. El árbitro señaló penal y Tijuana encontró la oportunidad que estaba esperando.
Gilberto Mora tomó la pelota
Frente a él estaba Navas, uno de los porteros más reconocidos de la historia reciente del futbol. Frente al joven mexicano, además, estaba la presión de romper un partido que hasta ese momento permanecía cerrado.
Mora no pareció sentirla
El mediocampista colocó su disparo, venció a Navas y puso el 1-0.
La frontera comenzaba a pintarse de amarillo y negro.
Con la desventaja, Pumas tuvo que adelantar líneas. El problema fue que poco después recibió otro golpe: Pablo Bennevendo fue expulsado y dejó a los universitarios con 10 hombres.
La remontada, que ya parecía complicada, se convirtió en una cuesta todavía más pronunciada.
Pumas conservó la pelota durante varios minutos, pero la posesión no se transformó en peligro. El balón circulaba de un lado a otro, pero las ideas no encontraban la manera de penetrar la defensa de Tijuana.
Del otro lado, Xolos esperaba
Al 66’, Navas tuvo que abandonar su área para cortar un centro peligroso. El guardameta universitario mantenía a su equipo con vida.
Tijuana comenzó a encontrar espacios y al 73’ estuvo cerca de aprovechar uno de ellos en un contragolpe. Yael Padilla recibió un servicio de Preciado, aunque la defensa universitaria consiguió apagar el incendio.
Pumas todavía resistía.
Hasta que volvió a equivocarse.
El segundo golpe
Al minuto 79 llegó otra falta dentro del área. Otro penal.
Otra vez Mora.
Otra vez Navas.
El escenario se repitió, pero el resultado también.
El joven futbolista de Xolos ejecutó con seguridad y mandó nuevamente el balón al fondo de las redes.
2-0.
El partido quedó sentenciado
Pumas siguió corriendo, pero ya no encontraba respuestas. Con un hombre menos, dos goles de desventaja y un rival que había aprendido a esperar sus equivocaciones, los minutos finales se convirtieron en un ejercicio de resistencia.
Tijuana ni siquiera necesitó desplegar una ofensiva espectacular. Le bastó con ser paciente y contundente cuando tuvo las oportunidades.
Y ahí estuvo la diferencia.
La noche de un joven de 17 años
La historia del partido terminó siendo la de un muchacho que no jugó como alguien que pide permiso para entrar en escena.
Gilberto Mora, a sus 17 años, asumió la responsabilidad dos veces desde los once pasos y en ambas derrotó a Navas.
No necesitó esconderse ante la presión. No necesitó esperar a que alguien más tomara la responsabilidad.
Tomó la pelota y cobró.
Dos veces.
Dos goles.
Para Pumas, en cambio, la noche se convirtió en una colección de errores que terminaron pesando demasiado: un penal, una expulsión y otro penal. Cada equivocación abrió un poco más la puerta que finalmente condujo a la derrota.
La escuadra universitaria llegó al Estadio Caliente buscando tres puntos y terminó dejando en Tijuana una nueva muestra de su mal momento.
Xolos encontró la grieta.
Pumas la abrió.
Y Gilberto Mora no perdonó.
La frontera terminó siendo una aduana demasiado cara para los universitarios: regresan a casa con una derrota de 2-0, tres partidos sin ganar y la certeza de que, en una noche como ésta, los errores pueden pesar mucho más que la posesión, las intenciones o las ocasiones generadas.
