La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las advertencias de la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, y aseguró que existe una “mala interpretación” de la propuesta presidencial para crear la Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas.
Luego de que Taddei alertara que el INE podría convertirse en “juez y parte” de la contienda política si se le otorgan funciones para evaluar la probidad de aspirantes, Sheinbaum sostuvo que el organismo electoral no tendría facultades para aprobar o rechazar candidaturas, sino únicamente fungir como enlace institucional entre partidos políticos y autoridades de seguridad.
“Me parece que no entendió bien la propuesta”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina, al insistir en que la decisión final sobre postular o no a una persona seguirá siendo responsabilidad exclusiva de los partidos políticos.
Mientras el INE teme que se le traslade una función que comprometa su neutralidad constitucional, Sheinbaum intentó acotar el alcance del organismo electoral y presentar la comisión únicamente como un mecanismo administrativo de comunicación institucional.
Según explicó, las investigaciones y evaluaciones recaerían en autoridades como la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General de la República, no en el INE.
“La inteligencia, investigación y justicia, ¿quiénes son? La UIF, la Fiscalía General de la República”, sostuvo.
De acuerdo con la explicación presidencial, los partidos políticos podrían solicitar, a través de la comisión integrada por consejeros electorales, información a instituciones de seguridad y procuración de justicia sobre posibles riesgos relacionados con candidatos.
En caso de existir antecedentes vinculados con lavado de dinero, corrupción o presuntos nexos con grupos delictivos, las autoridades competentes entregarían esa información al INE, que únicamente la concentraría y la devolvería al partido solicitante.
“¿Qué hace el INE?, ¿ya resuelve? No, se lo regresa al partido político”, enfatizó Sheinbaum.
La mandataria insistió en que el organismo electoral no emitiría sanciones ni vetos, y que la responsabilidad política recaería totalmente en las dirigencias partidistas.
“Quien decide si lo postula o no, es el partido político”, remarcó.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de que Guadalupe Taddei advirtiera que, si el instituto es colocado en posición de juzgar la integridad o probidad de aspirantes, podría vulnerarse su carácter neutral e imparcial como autoridad electoral.
La consejera presidenta alertó que un diseño ambiguo de la reforma podría exponer al INE a señalamientos de parcialidad o intervención política en las candidaturas.
Ante ello, Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de ajustes legislativos para precisar la redacción de la iniciativa, aunque trasladó esa responsabilidad al Congreso.
“Ya le corresponde a los diputados si se requiere mayor claridad en la redacción”, dijo.
Aun así, defendió el espíritu de la propuesta y reiteró que el objetivo es ordenar institucionalmente un proceso que actualmente los partidos realizan de manera informal al consultar directamente a instancias de seguridad sobre perfiles de aspirantes.

