El anuncio del plan nacional de gasoductos e infraestructura energética impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum abrió un nuevo escenario para el fortalecimiento industrial y económico de México, en un contexto internacional donde la competitividad de los países depende cada vez más de su capacidad energética y de infraestructura.
Actualmente, más del 60 por ciento de la generación eléctrica nacional depende del gas natural, por lo que la expansión y modernización de la infraestructura energética se ha convertido en un factor estratégico para sostener el crecimiento industrial, garantizar el suministro y atraer nuevas inversiones al país.
Ante este panorama, el dirigente sindical y diputado federal Pedro Haces Barba consideró que el proyecto representa una apuesta clave para el desarrollo productivo y la generación de empleos, al contemplar una inversión superior a los 140 mil millones de pesos hacia 2030.
“Hoy la competitividad de una nación también depende de su capacidad para garantizar energía suficiente, estable y accesible”, señaló el legislador, quien destacó que el fortalecimiento de la infraestructura energética permitirá responder a las nuevas necesidades de inversión y producción en distintas regiones del país.
Haces Barba afirmó que la modernización del sistema energético será determinante para acompañar el crecimiento industrial de México, especialmente ante el avance de América del Norte como bloque económico y el proceso de relocalización de cadenas productivas conocido como nearshoring. “Sin infraestructura energética no hay crecimiento industrial posible. La energía también es productividad, inversión y empleo”, sostuvo.
El proyecto contempla la ampliación y rehabilitación de más de 21 mil kilómetros de infraestructura de transporte y distribución de gas natural, así como nuevas inversiones destinadas a fortalecer la capacidad energética nacional y garantizar mejores condiciones para la expansión económica.
El legislador subrayó que este tipo de inversiones no sólo impactan al sector energético, sino que generan efectos directos en el empleo, la actividad económica y el desarrollo regional, detonando además crecimiento en sectores como construcción, transporte, logística, servicios e industria. “La infraestructura energética también significa bienestar para miles de familias mexicanas”, expresó.
Finalmente, Pedro Haces Barba indicó que el crecimiento económico sostenible requiere coordinación entre gobierno, trabajadores y sectores productivos, al considerar que proyectos de esta magnitud reflejan una visión de largo plazo para consolidar un país más competitivo y preparado para los retos económicos futuros. “México tiene la capacidad, el talento y la ubicación para crecer. El reto ahora es convertir esa capacidad en crecimiento, empleo y bienestar para millones de trabajadores mexicanos”, concluyó.
