-
“Con riego tecnificado, Puebla impulsa la transformación del campo”, sostiene
En el marco del Día Mundial del Agua, el gobernador de Alejandro Armenta Mier afirmó que en la entidad se avanza con acciones contundentes para detonar una revolución en el campo poblano, a través de la modernización de sistemas de riego que optimizan el uso del recurso hídrico.
Durante una gira de trabajo en Tochtepec, el mandatario supervisó la obra de modernización del Distrito de Riego 030, donde destacó que el uso de riego por goteo parcelario permitirá alcanzar hasta 90 por ciento de eficiencia en el uso del agua.
Armenta Mier explicó que el agua proveniente de la Presa de Valsequillo, que anteriormente presentaba niveles de contaminación, será transformada en un recurso limpio que favorecerá la transición de cultivos de bajo valor hacia la producción de hortalizas.
El gobernador subrayó que este proceso de saneamiento no sólo mejora el aprovechamiento del agua, sino que también incrementa los ingresos de las y los productores, al permitirles diversificar y elevar la calidad de sus cosechas.
Asimismo, destacó que este proyecto se posiciona como el segundo más grande a nivel mundial en su tipo, con una extensión de 20 mil hectáreas, únicamente por debajo de uno desarrollado en India, lo que coloca a Puebla como referente internacional en tecnificación agrícola.
El titular del Ejecutivo estatal señaló que esta estrategia se desarrolla en coordinación con el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, como parte del rescate de cuencas y el impulso al desarrollo rural sustentable.
En este contexto, la directora de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento de Puebla, Rebeca Bañuelos, informó que el Distrito de Riego 030 abarca 33 mil hectáreas, de las cuales 20 mil son aptas para tecnificación, beneficiando a cerca de 18 mil productores en 17 municipios.
Detalló que en una primera etapa se impacta de manera directa a 87 familias en una superficie de 4 mil hectáreas, mediante la implementación de sistemas avanzados de riego que optimizan el suministro del agua en cada parcela.
Finalmente, productores como Pascual Herrera Castro y José Guadalupe García coincidieron en que este modelo representa una oportunidad para incrementar la productividad, mejorar la calidad de sus cultivos y abrir paso a nuevas opciones agrícolas como jitomate y frutas, lo que fortalece la economía local y reduce la necesidad de migrar.

