Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió este viernes Panamá y provocó daños en plantas potabilizadoras, iglesias, hoteles, comercios, edificios públicos y carreteras, sin que hasta el momento se reporten víctimas mortales, de acuerdo con el primer informe oficial del Gobierno panameño.
El reporte, difundido por el Ministerio de Gobierno y el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), detalló afectaciones de diversa consideración en varias regiones del país, entre ellas daños menores en hospitales de Tonosí, la localidad costera más cercana al epicentro, y de la vecina Pedasí.
En la capital panameña, cuatro edificios de departamentos registraron daños menores. En tanto, en las provincias de Darién, fronteriza con Colombia, y Chiriquí, limítrofe con Costa Rica, se reportaron afectaciones mínimas en un centro educativo, así como daños leves en viviendas y establecimientos comerciales.
Uno de los principales impactos se registró en la infraestructura de abastecimiento de agua potable. Según el informe oficial, casi todas las plantas potabilizadoras del país presentaron algún daño estructural, mientras que la instalación que suministra agua a la capital operaba al 20 por ciento de su capacidad.
El sismo ocurrió a las 12:56 horas de este viernes. Inicialmente, fue reportado con una magnitud de 7.6, pero posteriormente el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) actualizó la cifra a 7.7.
De acuerdo con el organismo estadounidense, el epicentro se localizó a 12 kilómetros de Tonosí, en el sur de Panamá, y aproximadamente a 239 kilómetros de la capital del país.
Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó una magnitud de 7.2, con una profundidad de cuatro kilómetros y un epicentro ubicado a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí.
El movimiento telúrico se sintió con fuerza en la Ciudad de Panamá, donde numerosos edificios fueron desalojados de manera preventiva ante el riesgo de posibles daños estructurales.
En Penonomé, ubicada a unos 150 kilómetros de la capital y aproximadamente a 180 kilómetros al norte de Tonosí, se reportó el colapso de un pequeño hotel y de la sede de la gobernación. Asimismo, una de las dos torres de la catedral de esa ciudad se derrumbó.
Las autoridades continuaban evaluando los daños ocasionados por el terremoto y las condiciones de la infraestructura afectada. Aunque el primer balance no reportaba fallecimientos, la magnitud de los daños en los sistemas de agua potable y en edificios públicos mantenía la atención sobre las labores de revisión y respuesta en las zonas impactadas.

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