Antes del silbatazo inicial, el Deportivo Hermanos Galeana ya vivía una auténtica fiesta mundialista. Cientos de familias, jóvenes con la camiseta verde y niños con el rostro pintado ocuparon cada rincón frente a la pantalla gigante instalada para seguir el partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica.
La sorpresa de la tarde llegó con la aparición de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien decidió dejar de lado el Fan Fest del Zócalo para sumarse al ambiente popular de la alcaldía Gustavo A. Madero. Ataviada con la camiseta de la Selección Mexicana, con el número 26 y el apellido “Sheinbaum” en la espalda, la mandataria fue recibida entre aplausos, porras y decenas de solicitudes de fotografías.
“¡Presidenta, presidenta!”, coreaban los asistentes mientras avanzaba saludando y estrechando manos. Durante varios minutos, el fervor futbolero desplazó a la política y convirtió el deportivo en un espacio de convivencia donde la pasión por la Selección Mexicana unió a cientos de personas.
Acompañada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, Sheinbaum recorrió el lugar en medio de un ambiente festivo que hizo del deportivo una extensión de las tribunas del Estadio Ciudad de México.
Conforme avanzaban los minutos, el bullicio crecía. Cada aproximación del conjunto nacional provocaba gritos de emoción y el sonido constante de trompetas, tambores y cánticos que envolvían el recinto.
La euforia alcanzó su primer punto máximo al minuto 8, cuando Julián Quiñones abrió el marcador para México. La presidenta celebró de inmediato la anotación con los brazos en alto y una amplia sonrisa, mientras los asistentes estallaban en júbilo.
El segundo festejo llegó al minuto 66. Ya de pie para seguir el encuentro, Sheinbaum abrazó brevemente a Clara Brugada tras el gol de Raúl Jiménez, mientras ambas sostenían una bandera nacional. Frente a ellas, dos niños vestidos con la camiseta de la Selección replicaban la celebración con el mismo entusiasmo que el resto de los aficionados.
Entre aplausos y gritos, la mandataria desplegó la bandera de México y la agitó en varias ocasiones antes de volver a fundirse en un abrazo con la jefa de Gobierno, en una imagen que sintetizó el ambiente de alegría que se vivía en el deportivo.
Durante todo el partido, los asistentes siguieron cada jugada con intensidad, confirmando que una Copa del Mundo no solo se disputa en el estadio, sino también en las plazas, parques y espacios públicos donde miles de personas comparten una misma ilusión.
Al término de la jornada, la propia presidenta difundió en su cuenta de X un video del ambiente vivido en el Deportivo Hermanos Galeana, donde una multitud vestida de verde, blanco y rojo siguió el debut de la Selección Mexicana unida por la emoción del Mundial 2026.

