La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un contundente llamado a los servidores públicos a colocar el interés colectivo por encima de cualquier ambición personal y advirtió que los cargos públicos son pasajeros, mientras que la responsabilidad frente a la Nación permanece.
En un mensaje de marcado contenido político, la mandataria estableció como principio que ningún interés personal, de grupo o particular puede estar por encima de México, y sostuvo que el ejercicio del poder pierde legitimidad cuando se utiliza para satisfacer ambiciones individuales.
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, afirmó Sheinbaum, al advertir que resulta todavía más grave cuando lo que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de la población, sino “la ambición desnuda del poder por el poder”.
El pronunciamiento coloca en el centro del debate la responsabilidad de quienes ocupan cargos públicos y plantea una defensa del principio de que las instituciones y el mandato ciudadano deben prevalecer sobre cualquier proyecto personal.
Sheinbaum sostuvo que el poder público debe estar acompañado de principios y límites, pues de lo contrario puede convertirse en una herramienta de abuso.
“Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”, sentenció.
La presidenta también remarcó que ocupar un cargo público no debe confundirse con ejercer un patrimonio personal de poder. Por el contrario, señaló que quienes reciben una responsabilidad institucional deben asumir que su permanencia en los puestos es temporal, mientras que la obligación de responder ante la sociedad trasciende a las personas.
“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna”, afirmó.
El mensaje adquiere especial relevancia por el énfasis que la mandataria puso en diferenciar el servicio público de las aspiraciones personales. En su planteamiento, el poder sólo tiene sentido cuando está orientado a garantizar el bienestar colectivo y responder al mandato de la ciudadanía.
Sheinbaum rechazó así cualquier lógica en la que el pueblo sea utilizado como instrumento para alimentar proyectos individuales y sostuvo que la ciudadanía debe exigir a sus gobernantes defender sus derechos, su dignidad y su futuro.
“El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza”, expresó.
La mandataria cerró su mensaje colocando al pueblo y a la Nación por encima de cualquier actor político, corriente o interés particular, en una definición que apunta a reivindicar la supremacía del interés público sobre las disputas y proyectos personales.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”, concluyó.
