El diputado federal del PRI, Rubén Moreira Valdez, afirmó que la llamada reforma electoral impulsada por Morena no responde a una demanda ciudadana ni de la oposición, sino que es un engaño cuyo verdadero objetivo es concentrar el poder y debilitar la democracia mexicana, al tiempo que se distrae la atención de los principales problemas nacionales.
Durante su programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, acompañado del economista Mario Di Costanzo y del abogado Miguel Ángel Sulub, el legislador sostuvo que se simula un debate urgente para ocultar temas como la crisis económica, el deterioro del sistema de salud y el rezago educativo que, dijo, afectan de manera directa a millones de mexicanos.
Moreira alertó que la eliminación de los diputados plurinominales dejaría sin representación a las minorías políticas. Recordó que en la pasada elección el 46 por ciento de los votantes apoyó opciones distintas a Morena, mientras que el partido oficial obtuvo el 54 por ciento de los votos, pero terminó con el 75 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados.
El exgobernador de Coahuila advirtió que estos cambios reflejan una ruta autoritaria. Señaló que al intentar reducir la presencia de la oposición se busca evitar el debate democrático, lo que, afirmó, acerca al país a un modelo de concentración del poder incompatible con una democracia plena.
Sobre la propuesta de eliminar el financiamiento público a los partidos, Moreira subrayó que tendría consecuencias graves, ya que solo los ricos o los grupos criminales podrían financiar campañas políticas, lo que abriría la puerta al dinero ilícito y a la captura del poder político.
Asimismo, denunció que la reforma pretende debilitar el federalismo al desaparecer los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y concentrar las decisiones en un INE “colonizado, debilitado y con injerencia del gobierno federal”, lo que pondría en riesgo la autonomía electoral.
Finalmente, Rubén Moreira reiteró que su bancada no participará en los foros convocados por Morena ni respaldará una reforma que represente un retroceso democrático. Llamó a la oposición y a la ciudadanía a defender al INE, el voto libre y la pluralidad política, al considerar que la reforma no busca mejorar el sistema electoral, sino perpetuarse en el poder.


