Este domingo, la fundación Brigitte Bardot dio a conocer la muerte de su fundadora a los 91 años, la cual ocurrió en su residencia de La Madrague, en Saint‑Tropez; lo cual marca el fin de una de las vidas más influyentes y complejas del cine francés del siglo XX.
Figura icónica del cine de los años 50 y 60, Bardot alcanzó fama internacional con papeles en películas como Y Dios creó a la mujer (1956), La verdad (1960) y El desprecio (1963). Su imagen desinhibida y su estilo rompedor la convirtieron en un mito sexual de su época, comparada a menudo con Marilyn Monroe, y en un símbolo de la emancipación femenina en una Francia conservadora de posguerra.
Tras retirarse del cine en 1973, Bardot dedicó su vida a la defensa de los animales. En 1986 fundó la Fundación Brigitte Bardot, que durante décadas ha sido una voz prominente en campañas contra la caza de focas, la ganadería intensiva, las corridas de toros y otras prácticas que considera crueles. En sus últimas semanas, incluso antes de morir, publicó en redes sociales un llamado a adoptar un perro con artritis, reflejando su compromiso hasta el final.
Al mismo tiempo, su legado fue profundamente polarizador. En sus últimos años, Bardot expresó públicamente posturas políticas de corte ultraderechista y realizó comentarios considerados xenófobos, que le valieron varias condenas judiciales en Francia por incitación al odio racial. Estas facetas de su vida han generado debate sobre cómo recordar su figura.
El impacto cultural de Bardot también fue reconocido en la esfera política y mediática. El presidente francés Emmanuel Macron la describió como “una leyenda del siglo”, destacando tanto su trabajo artístico como su pasión por los animales, mientras que otras figuras públicas y celebridades han compartido testimonios de admiración y tristeza tras su muerte.
Egresada de la Universidad de Cambridge, posee experiencia de 7 años en la fuente periodística, ha colaborado en dos televisoras locales de la Unión Europea. En CMXNoticias desde 2019


