México decidió no acompañar la resolución aprobada este viernes durante la 31.ª Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Nicaragua, particularmente las referencias que vinculan la situación política y de derechos humanos de ese país con riesgos o amenazas para la paz y la seguridad hemisférica.
La posición mexicana quedó asentada en una nota al pie de la resolución y se fundamentó en los principios de política exterior establecidos en el artículo 89, fracción X, de la Constitución, entre ellos la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y la cooperación internacional.
El embajador Alejandro Encinas, representante permanente de México ante la OEA, sostuvo que debe mantenerse una distinción entre los asuntos relacionados con la promoción y protección de los derechos humanos y aquellos que, por su naturaleza, puedan constituir auténticas amenazas a la paz y la seguridad internacionales.
“La ampliación de categorías de amenaza o la securitización de asuntos esencialmente políticos y de derechos humanos es una acción que México no puede acompañar”, afirmó Encinas, al advertir que esa caracterización podría abrir la puerta a medidas que excedan los mecanismos pacíficos y diplomáticos previstos para atender este tipo de situaciones.
México señaló que la promoción de los derechos humanos y la defensa de los principios democráticos en el hemisferio deben desarrollarse de manera compatible con el respeto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención.
La 31.ª Reunión de Consulta fue convocada por el Consejo Permanente de la OEA para analizar la situación en Nicaragua y determinar acciones apropiadas, de conformidad con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional. (OEA)
De acuerdo con la OEA, la resolución aprobada establece un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, que deberá iniciar sus trabajos dentro de los 30 días siguientes y buscará entablar diálogo con las autoridades nicaragüenses, además de mantener interlocución con sectores políticos, sociales, religiosos y empresariales del país, incluida la oposición y la sociedad civil.
México reiteró que continuará promoviendo el diálogo, la cooperación internacional y la protección integral de los derechos humanos, al tiempo que defenderá los principios de soberanía, autodeterminación, no intervención, igualdad jurídica de los Estados y solución pacífica de controversias.
La Misión Permanente de México ante la OEA también expresó su disposición a participar en esfuerzos diplomáticos que permitan fortalecer los canales de diálogo y favorecer soluciones pacíficas dentro del marco del derecho internacional.
