* Se convierte así en el poleman más joven en la historia de la Formula Uno, arrebatándole el récord a Vettel
* Checo largará desde el último lugar
En la húmeda noche de Shanghái, cuando las luces del circuito parecían reflejar la tensión de una nueva generación que golpea la puerta del automovilismo, un nombre quedó grabado en la historia: Andrea Kimi Antonelli. El joven italiano, con apenas 19 años, firmó una vuelta perfecta que lo convirtió en el poleman más joven en la historia de la Formula Uno, arrebatándole el récord que desde 2008 pertenecía a Sebastian Vettel.
La pista del Gran Premio de China fue el escenario de esa hazaña. Antonelli domó los 5.451 metros del trazado en 1:32.064, un tiempo que hizo contener la respiración a los aficionados y que terminó dejando a su compañero de equipo, el británico George Russell, a poco más de dos décimas. Russell llegaba como el gran dominador del inicio de temporada e incluso había ganado la carrera sprint horas antes, pero en la clasificación su monoplaza decidió traicionarlo en el momento más crítico.
Desde el arranque de la Q1, el drama empezó a tomar forma. El siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton sufría con su Ferrari, que le lanzaba “latigazos” en cada frenada al entrar en curva, mientras algunos equipos sorprendían con actuaciones inesperadas, como Audi y el joven británico Oliver Bearman, que llegaba con confianza tras sumar puntos en el sprint.
Los Mercedes parecían jugar con la calma de los gigantes. Salieron a pista avanzada la sesión y de inmediato tomaron la cima de los tiempos… hasta que apareció el monegasco Charles Leclerc, recordándole al paddock que Ferrari también llegó esta temporada dispuesto a pelear.
La sesión fue especialmente amarga para el mundo hispanohablante. El mexicano Sergio Pérez, que había perdido parte de la carrocería en la carrera sprint, apenas pudo rodar y terminó condenado al último lugar de la parrilla. Tampoco hubo fortuna para los españoles: Carlos Sainz partirá desde el puesto 17 y Fernando Alonso desde el 19, en una clasificación donde la radio del madrileño fue lapidaria: “Ha sido una buena vuelta… pero es todo lo que el coche puede dar”.
El argentino Franco Colapinto también soñó con más, pero la Q2 fue su frontera: quedó fuera por apenas cinco milésimas y arrancará 12º. En esa misma ronda, Leclerc marcó sectores récord mientras Russell comenzaba a sospechar que algo no funcionaba en su coche. La confirmación llegó en la Q3 cuando el británico se quedó detenido en pista, reportando fallas en el freno motor y en la caja de cambios.
Fue el instante perfecto para Antonelli. El joven italiano, que ya había lanzado el primer aviso en la Q2, tomó el volante como si la historia estuviera escrita para él. Mientras Russell luchaba por regresar a pista y rescatar el segundo lugar en un último intento, el cronómetro ya había coronado a la nueva joya de Mercedes.
Así, la parrilla quedó servida para una carrera que promete fuego puro: Antonelli en la pole, Russell acechando desde la segunda posición y los Ferrari de Hamilton y Leclerc listos para atacar. Este domingo, a la 01:00 horas del centro de México, el rugido de los motores volverá a sacudir Shanghái en 56 vueltas de batalla total, antes de que el circo de la Fórmula 1 viaje hacia el legendario circuito de Gran Premio de Japón en Suzuka. Porque en la máxima categoría, cada vuelta puede cambiar la historia… y esta noche, el nombre que ya suena en todo el paddock es el de Andrea Kimi Antonelli.


