A menos de tres semanas de que Estados Unidos inicie la reapertura escalonada de su frontera para la importación de ganado mexicano, productores de Chihuahua expresaron su confianza en que la medida permita comenzar la recuperación de un sector que ha enfrentado severas pérdidas por la sequía, las restricciones sanitarias y el impacto del gusano barrenador.
Chihuahua, principal estado exportador de ganado bovino hacia el mercado estadounidense, mantiene la expectativa de reanudar sus envíos una vez que cumpla con los requisitos sanitarios exigidos por las autoridades de Estados Unidos.
El presidente de la Asociación Ganadera Local de Práxedis G. Guerrero, Alfredo Rodela, señaló que existe coordinación entre asociaciones ganaderas, la Unión Ganadera Regional, así como los gobiernos federal y estatal para lograr la reapertura de las exportaciones hacia finales de agosto o durante septiembre.
“La esperanza es que se abra la frontera aquí en Chihuahua para la exportación. Para eso hemos estado trabajando en conjunto y hay muy buena coordinación”, afirmó.
Un sector golpeado por la sequía y el cierre comercial
La exportación de ganado mexicano fue suspendida desde noviembre de 2024 tras detectarse el primer caso del gusano barrenador. Aunque el comercio se reactivó por un breve periodo durante 2025, posteriormente volvió a cerrarse, afectando a miles de productores.
Rodela explicó que la crisis coincidió con una de las peores sequías registradas en la entidad, lo que provocó una reducción cercana al 50 por ciento del hato ganadero de Chihuahua.
Además, el cierre de la frontera redujo a la mitad el precio del ganado en el mercado nacional, mientras muchos productores tuvieron que mantener durante meses a los becerros que normalmente habrían sido exportados, incrementando considerablemente los costos de alimentación y mantenimiento.
Refuerzan medidas contra el gusano barrenador
Ante la próxima reapertura, los ganaderos han intensificado las acciones preventivas para evitar nuevos brotes del gusano barrenador, plaga que afecta al ganado, otras especies domésticas e incluso puede representar un riesgo para la salud pública.
Entre las medidas implementadas destacan la reducción de prácticas que provoquen heridas en los animales, ya que estas facilitan la reproducción del parásito, además de exhortar a los productores a reportar cualquier caso sospechoso a las autoridades sanitarias.
Actualmente, Baja California, Baja California Sur, Sonora y Sinaloa son los únicos estados reconocidos como libres del gusano barrenador, mientras que al cierre de julio las autoridades federales reportaban mil 826 casos activos en el país.
Reapertura iniciará el 24 de agosto
El gobierno de Estados Unidos anunció que la reapertura comenzará el próximo 24 de agosto a través del puerto de Douglas, Arizona, y continuará de manera gradual por otros cruces fronterizos, entre ellos Santa Teresa, Nuevo México, lo que permitirá restablecer paulatinamente las exportaciones mexicanas.
Para los productores de Chihuahua, el regreso al mercado estadounidense representa una oportunidad clave, ya que el precio de venta del ganado prácticamente se duplica respecto al mercado nacional.
La industria ganadera mexicana estima que los cierres fronterizos y las restricciones sanitarias han generado pérdidas superiores a 2 mil millones de dólares, por lo que el sector considera indispensable mantener bajo control el gusano barrenador para evitar nuevas suspensiones de las exportaciones.
