* La exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal afirmó que la pacificación del estado requiere atender las causas sociales de la inseguridad y ofrecer oportunidades de desarrollo a las juventudes
Esthela Damián Peralta, exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal, propuso fortalecer en Guerrero las acciones para atender las causas de la violencia mediante la ampliación de espacios educativos, deportivos y culturales, así como el acceso a becas y oportunidades laborales para las juventudes.
La exfuncionaria sostuvo que la pacificación de la entidad no puede depender exclusivamente de la presencia de las fuerzas de seguridad, sino que requiere atender los factores sociales que favorecen la violencia, entre ellos la pobreza extrema, la falta de oportunidades y el abandono de comunidades históricamente marginadas.
En ese sentido, destacó que la atención a las causas constituye el primer eje de la Estrategia Nacional de Seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al priorizar la prevención del delito y la justicia social como herramientas para construir una paz duradera.
“No puede haber paz si a nuestros jóvenes les faltan espacios para estudiar, si sufren violencia en sus colonias y si crecen en pobreza extrema sin una mano solidaria del Estado. Atender las causas es entender que la seguridad empieza en el salón de clases, en la cancha, en el taller cultural y en el empleo digno”, expresó.
Damián Peralta señaló que en distintos municipios de Guerrero las juventudes enfrentan una doble problemática: la violencia relacionada con la delincuencia y las consecuencias de la falta de infraestructura y servicios para su desarrollo, como escuelas dignas, bibliotecas, centros deportivos y casas de cultura.
Al referirse a las necesidades que ha identificado durante sus recorridos por el estado, aseguró que madres de familia le han expresado su preocupación por la falta de alternativas para sus hijos después de la jornada escolar.
“Recorro Guerrero y lo que más me dicen las madres es: no tenemos dónde mandar a nuestros hijos después de la escuela. No hay cancha techada, no hay maestro de música, no hay taller. Y cuando un joven no tiene a dónde ir, la calle y la delincuencia lo acechan”, afirmó.
Ante este panorama, planteó multiplicar las oportunidades de acceso al deporte, la cultura y la educación, con el propósito de ofrecer alternativas de desarrollo a las nuevas generaciones y reducir su vulnerabilidad frente a los grupos delictivos.
“Tenemos que arrebatarle a la delincuencia a nuestros jóvenes, pero arrebatárselos con deporte, con cultura, con educación y con amor”, subrayó.
La exconsejera jurídica respaldó la estrategia de atención a las causas promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que la prevención y la intervención social en las comunidades con mayores rezagos son fundamentales para generar condiciones de seguridad y bienestar.
Asimismo, refrendó su compromiso de impulsar un diagnóstico comunitario que permita identificar necesidades prioritarias, recuperar espacios públicos, habilitar canchas y centros culturales, además de gestionar becas y apoyos para evitar que los jóvenes abandonen sus estudios por falta de recursos económicos.
Finalmente, sostuvo que la construcción de la paz en Guerrero debe colocar a las juventudes en el centro de las políticas públicas, mediante acciones que les permitan desarrollar sus capacidades y construir un proyecto de vida alejado de la violencia.
“La paz en Guerrero se va a construir con los jóvenes, no sin ellos. Si les damos herramientas para estudiar, para crear, para hacer deporte, les estamos dando un proyecto de vida y le estamos quitando fuerza a la violencia. Ese es el camino que vamos a defender”, concluyó.
