La ausencia del presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui, se ha vuelto más visible en plena temporada de Semana Santa, un periodo en el que la capital poblana demanda mayor presencia institucional, capacidad de respuesta y atención a los servicios básicos, en medio de una creciente percepción ciudadana de abandono.
Mientras en la ciudad se acumulan problemas como basura sin recolectar, deterioro urbano, baches y deficiencias en seguridad, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, ha optado por reforzar su presencia en territorio con operativos de vigilancia, supervisión aérea y despliegues coordinados con fuerzas federales, en el contexto del periodo vacacional.
Durante estos días de asueto religioso, el mandatario estatal ha mantenido una agenda activa centrada en seguridad, movilidad y atención a visitantes, encabezando incluso operativos con más de 4 mil elementos de distintas corporaciones para resguardar celebraciones y puntos de alta concentración en todo el estado. 
En contraste, la administración municipal ha sido señalada en semanas recientes por falta de coordinación y rezagos en tareas básicas, como el mantenimiento urbano y la pavimentación, lo que ha generado tensiones entre ambos niveles de gobierno. El propio Armenta ha reprochado públicamente la falta de apoyo del Ayuntamiento en obras viales y acciones operativas en la capital. 
Al respecto, Armenta Mier reiteró que la seguridad de la población es prioridad y destacó que el operativo iniciado desde diciembre se mantiene activo con recursos tecnológicos, vigilancia terrestre y aérea, además de proyectar la incorporación de drones de última generación para fortalecer la estrategia.
Esta postura también ha venido acompañada de un llamado directo a alcaldes y alcaldesas para no descuidar funciones esenciales, subrayando que el buen gobierno no solo depende de grandes obras, sino de acciones cotidianas como limpieza, alumbrado, mantenimiento de áreas verdes y cuidado de la imagen urbana.
Dicho señalamiento cobra relevancia en Puebla capital, donde, pese a que el Ayuntamiento ha anunciado operativos de limpieza y seguridad para Semana Santa, persiste la percepción de rezago en distintas zonas de la ciudad, aun con el despliegue de personal en el primer cuadro para atender la alta afluencia turística. 
Así, en plena temporada de visitantes, el contraste entre la actividad estatal y la percepción de ausencia municipal ha colocado el foco en la gestión local, evidenciando que cuando una ciudad enfrenta problemas visibles de servicios e inseguridad, la falta de liderazgo deja de ser un asunto político para convertirse en una preocupación pública.


