El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, mostró públicamente su visa estadounidense y negó categóricamente que el Gobierno de Estados Unidos le haya retirado el documento, como aseguró recientemente el diario estadounidense Los Angeles Times.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario estatal desmintió las versiones que apuntaban a una supuesta revocación de su visa y rechazó también que requiera algún permiso especial para ingresar a territorio estadounidense.
“Esta afirmación es falsa, cuento con mi visa. No he recibido notificación alguna de cancelación, revocación o restricción por parte de autoridad estadounidense alguna”, afirmó Villarreal Anaya al responder a los señalamientos difundidos por el medio angelino.
El gobernador sostuvo que la información publicada se basa en fuentes anónimas y carece de pruebas verificables que respalden las acusaciones en su contra. Asimismo, negó cualquier vínculo con actividades relacionadas con el robo de hidrocarburos, delito conocido en México como huachicol.
“A mi trabajo profesional, a mi esfuerzo y a una vida construida con honestidad debo todo lo que he logrado, no a actividades ilícitas, no a intereses oscuros, no a organizaciones criminales”, expresó.
Villarreal calificó como inadmisible que se pretenda construir una narrativa en su contra sin elementos probatorios y reiteró que las acusaciones deben sustentarse con evidencia concreta.
“Tengo la conciencia tranquila, no he cometido delito alguno, no tengo relación con organizaciones criminales, no he colaborado con ningún gobierno extranjero en los términos que de manera irresponsable se insinúan”, agregó.
La polémica surgió luego de que el periódico estadounidense publicara que los gobernadores de Tamaulipas y Sonora, Alfonso Durazo, habrían sido despojados de sus visas estadounidenses como parte de investigaciones relacionadas con presuntos nexos con el crimen organizado y el contrabando de combustible.
Sin embargo, la propia publicación señaló que ambos mandatarios continúan ingresando regularmente a Estados Unidos en el marco de programas de cooperación bilateral. Tras la difusión del reportaje, voceros de los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron las acusaciones a través de redes sociales.
El caso se suma a otras versiones que han involucrado a funcionarios mexicanos en presuntas investigaciones de autoridades estadounidenses, entre ellas las relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Las revelaciones ocurren en medio de la presión de la administración del presidente Donald Trump para que México refuerce el combate contra los cárteles de la droga.

