* La entidad registra la tasa más alta del país, con 22.6% de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años en esta condición, de acuerdo con la ENTI 2025 del INEGI.
Ante los altos índices de trabajo infantil en Guerrero, Esthela Damián Peralta propuso implementar una política pública integral que permita atender las causas estructurales de este fenómeno, mediante acciones de protección social, atención médica, orientación familiar y reincorporación escolar.
La propuesta surge tras la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que reportó que 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años realizan trabajo infantil en México, equivalente a una tasa de participación de 12.6%.
De acuerdo con los datos citados, Guerrero ocupa el primer lugar nacional en este indicador, con una tasa de 22.6%, situación que, señaló Damián Peralta, requiere una intervención coordinada entre los tres órdenes de gobierno, con especial atención a las comunidades rurales y las regiones con mayores condiciones de vulnerabilidad.
A partir de su experiencia al frente del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México, la promotora de la iniciativa planteó recuperar estrategias de atención comunitaria para proteger a la infancia, particularmente en localidades donde las condiciones económicas y las temporadas de estiaje incrementan el riesgo de que los menores se incorporen a actividades laborales.
“Desde nuestra experiencia al frente del DIF CDMX pudimos constatar de cerca esta dolorosa realidad: la gran mayoría de las niñas y niños que se encontraban en situación de trabajo infantil provenían de comunidades rurales, especialmente en temporadas de estiaje o cuando no era época de lluvias”, recordó.
Explicó que, durante su gestión, se impulsaron esquemas para acercar a niñas y niños a centros y talleres comunitarios, donde podían recibir orientación, alimentación y servicios médicos y odontológicos, además de promover su reincorporación y permanencia en las aulas.
Damián Peralta consideró que una estrategia para Guerrero debe contemplar las particularidades sociales y económicas de cada región, atender las causas que obligan a las familias a recurrir al trabajo infantil y generar alternativas que permitan garantizar los derechos de la niñez.
También llamó a reforzar las acciones dirigidas a comunidades indígenas y afromexicanas, donde, según los datos nacionales de la ENTI 2025 citados en el planteamiento, las tasas de trabajo infantil alcanzan 24.9% y 15.6%, respectivamente.
“La infancia de Guerrero y de México no pertenece a las calles ni a las parcelas de trabajo pesado; el único espacio donde debe estar una niña o un niño es en la escuela, jugando, aprendiendo y construyendo sus sueños en libertad”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que la erradicación del trabajo infantil debe asumirse como una prioridad para garantizar el desarrollo pleno de niñas, niños y adolescentes, en concordancia con el Humanismo Mexicano impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Vamos a llevar esta política pública integral a cada rincón de nuestras ocho regiones para que ningún infante se quede atrás”, concluyó.
