* Durante su marcha de esta tarde, el SNTSS decidirá si la acepta o rechaza
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) elevó de 6.8 a 8 por ciento el incremento salarial y de prestaciones para sus trabajadores, luego de que la propuesta inicial fuera considerada insuficiente por el personal sindicalizado.
El acuerdo contempla un aumento de 4 por ciento al salario tabular y otro 4 por ciento a la ayuda para el pago de renta de casa habitación.
El director general del organismo, Zoé Robledo, informó que el nuevo porcentaje fue aprobado por el Consejo Técnico del IMSS, después de que concluyera el diálogo con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), en un proceso acompañado por el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños.
El funcionario explicó que la modificación respondió a las opiniones expresadas por los trabajadores durante la consulta sindical, en la que manifestaron que el ofrecimiento previo no satisfacía sus expectativas.
Robledo sostuvo que el incremento es consistente con la política salarial de los últimos siete años y destacó que solamente en tres ocasiones durante los últimos 23 años el aumento global había alcanzado 8 por ciento, entre ellas 2024 y 2025.
Precisó que el incremento de 4 por ciento al salario tabular se encuentra por encima de la inflación, por lo que representa una mejora en el poder adquisitivo del personal. Añadió que en los últimos 14 años solamente en dos ocasiones se había alcanzado ese porcentaje de aumento directo al salario, la última en 2023.
El director del IMSS aseguró que el acuerdo es financieramente viable y que los recursos necesarios se obtendrán mediante ahorros y eficiencias administrativas, sin afectar la prestación de los servicios médicos.
Entre las medidas para sostener el incremento mencionó la austeridad en el gasto, mejores condiciones en los procesos de compra y contratación, la digitalización de procedimientos, mayores rendimientos financieros y el crecimiento de los ingresos derivados del empleo formal.
En ese sentido, destacó que en septiembre el IMSS alcanzó un récord de 22.9 millones de trabajadores asegurados.
Además del acuerdo salarial, Robledo adelantó un plan integral de compromisos con los trabajadores y los derechohabientes, que será presentado al Consejo Técnico del Instituto y cuyos plazos de cumplimiento se darán a conocer posteriormente.
Entre las principales medidas figura la basificación de 10 mil 939 trabajadores, incluidos empleados contratados durante la emergencia sanitaria por COVID-19. El personal beneficiado comprende médicos, enfermeras, camilleros, trabajadores de higiene y limpieza, laboratoristas y técnicos de rayos X, entre otras categorías.
El objetivo, explicó, es fortalecer las áreas donde más se necesita personal y mejorar la capacidad de atención en urgencias, hospitalización, cirugía, consulta externa y farmacias.
El programa también contempla atender deficiencias cotidianas que afectan tanto al personal como a los pacientes, a partir de los recorridos realizados en hospitales del Instituto para identificar necesidades directamente con quienes trabajan en las unidades médicas.
En materia de medicamentos e insumos, se prevé habilitar mecanismos para atender pedidos emergentes desde los propios hospitales, digitalizar la receta colectiva e incorporar una plataforma para que los trabajadores reporten faltantes de manera individual. También se modernizarán almacenes y farmacias.
El plan incluye la dotación adicional de equipo médico básico, como baumanómetros, termómetros, oxímetros, laringoscopios y bombas de infusión, además de compras destinadas a reforzar los equipos de soporte vital.
En cuanto a la infraestructura, se establecerán acciones adicionales de mantenimiento para baños, sistemas de aire acondicionado, tomas de oxígeno, instalaciones de gases medicinales, comedores y vestidores, así como para la reparación de equipos electromecánicos.
También se prevé reponer mobiliario médico, entre ellos carros de curación, mesas de trabajo y sillas de ruedas, además de equipamiento para el personal, como sillas, escritorios, casilleros y bancas.
Para los derechohabientes, uno de los ejes centrales será mejorar la información que reciben los pacientes y sus familiares, particularmente durante la atención en urgencias y hospitalización.
Robledo señaló que se reforzarán las acciones para garantizar un trato digno, orientar a los usuarios y dar seguimiento a sus necesidades dentro de las unidades médicas.
En el caso del abasto de medicamentos, anunció la ampliación de la vigencia de la receta de 72 horas a 30 días, además de mecanismos digitales y telefónicos para reportar la falta de medicamentos y dar seguimiento a su solución.
Los derechohabientes podrán presentar reportes a través del portal recetacompleta.gob.mx y de la línea telefónica 800 953 22 18, cuyos datos también se incorporan a las recetas.
Otro de los compromisos será evitar interrupciones en la programación de consultas por el cierre de agendas al final del año. Asimismo, el Instituto buscará reducir el rezago quirúrgico mediante la realización de 31 mil cirugías adicionales en turnos nocturnos y durante los fines de semana.
Los procedimientos prioritarios serán aquellos que registran mayores tiempos de espera, entre ellos operaciones de cataratas, colocación de prótesis de rodilla y cadera, cirugías de vesícula, hernias y matriz.
El plan también contempla fortalecer los servicios de urgencias con camillas, sillones de observación y monitores de signos vitales, así como mejorar los procesos de ingreso y valoración de los pacientes.
A ello se sumará un sistema para informar a los familiares, en tiempo real, sobre el estado de salud de las personas que permanecen bajo atención médica.
Robledo afirmó que las medidas son resultado de un proceso de escucha directa a los trabajadores, mediante recorridos por los hospitales del IMSS, y representan una nueva etapa en los esfuerzos por mejorar las condiciones laborales y la atención médica.
Recordó que el Instituto ha ampliado su infraestructura hospitalaria, contratado personal y adquirido equipos de alta tecnología. Señaló que actualmente cuenta con casi 100 mil trabajadores más que en 2019.
Sin embargo, reconoció que el crecimiento institucional también exige resolver problemas cotidianos que pueden afectar la operación de las unidades médicas, desde la falta de un insumo hasta las deficiencias en instalaciones sanitarias o equipos básicos.
“Lo grande no puede descuidar lo cotidiano”, sostuvo el director del IMSS al explicar que las herramientas digitales permitirán registrar las necesidades de cada hospital, identificar dónde se presentan y dar seguimiento hasta su resolución.
El funcionario indicó que, una vez presentado el plan al Consejo Técnico, se detallarán los plazos, procedimientos y compromisos específicos para cada unidad.
Con el acuerdo salarial de 8 por ciento y el programa de basificación, equipamiento, mantenimiento y reducción de los rezagos médicos, el IMSS busca atender simultáneamente las demandas laborales de sus trabajadores y las necesidades de millones de derechohabientes que dependen de sus servicios.
