Un total de mil 689 integrantes del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional mantienen activo el Plan DN-III-E en Baja California Sur ante los efectos del huracán Polo, con especial atención en el municipio de Comondú.
Como parte del despliegue preventivo, otros 500 elementos permanecen en Tijuana, Baja California, como fuerza de refuerzo ante posibles afectaciones derivadas del fenómeno meteorológico.
Las tropas realizan recorridos de vigilancia en ríos, arroyos y caminos que podrían representar riesgos por el incremento de las lluvias. Asimismo, llevan a cabo labores de perifoneo preventivo en comunidades vulnerables para informar a la población sobre medidas de autoprotección, rutas de evacuación y ubicación de refugios temporales.
Dentro de estas acciones, fueron evacuados 22 civiles del campo pesquero San Buto, ubicado en la comunidad de San Carlos, quienes fueron trasladados a un albergue instalado en Ciudad Constitución.
Personal militar también mantiene labores de identificación de zonas susceptibles a inundaciones y deslaves, mientras se encuentran disponibles 44 vehículos y tres unidades de maquinaria pesada para atender posibles emergencias y apoyar a la población.
Preparan fuerza de apoyo en el Valle de México
De manera preventiva, en el Valle de México se encuentran listos mil 415 integrantes de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre, con capacidad para ser movilizados en caso de que se requiera reforzar las operaciones de auxilio.
El componente aéreo dispone de cinco aviones y cuatro helicópteros, mientras que el componente terrestre cuenta con personal de ingeniería, células de sanidad, intendencia y transmisiones, seis binomios canófilos, una cocina móvil y una planta potabilizadora, entre otros recursos.
También se tienen preparadas 11 mil 465 despensas, 13 mil 890 canastas alimentarias, un millón 959 mil 683 litros de agua embotellada y 15 mil 448 paquetes de enseres, destinados a atender posibles afectaciones de consideración.
Las autoridades exhortaron a la población de las zonas bajo riesgo a mantenerse informada a través de canales oficiales, atender las recomendaciones de Protección Civil, identificar rutas de evacuación y refugios temporales, así como reportar de inmediato cualquier situación de emergencia.
El despliegue forma parte de las acciones preventivas implementadas para reducir riesgos y brindar atención oportuna a la población ante los efectos asociados al huracán Polo durante septiembre de 2026.
