Carlos Torres Piña presentó este viernes su renuncia definitiva al cargo de fiscal general del Estado de Michoacán, con lo que cerró su etapa al frente de la institución y abrió una nueva fase en su trayectoria política, vinculada con el proyecto de Morena rumbo a las elecciones de 2027.
A través de un escrito dirigido al presidente de la Mesa Directiva del Congreso estatal, Baltazar Gaona García, Torres Piña explicó que su decisión responde a una reflexión personal sobre la siguiente etapa de su vida pública y a su intención de impulsar nuevos proyectos orientados al bienestar de la población michoacana.
En el documento presentado ante el Congreso, Torres Piña señaló que su paso por la institución le permitió conocer de cerca, desde una perspectiva humana, las necesidades de las víctimas y sus familias, así como comprender la relación entre la procuración de justicia, la seguridad, las oportunidades y el bienestar social.
Torres Piña sostuvo que durante su gestión se impulsaron acciones para fortalecer una Fiscalía más cercana a la ciudadanía, con la atención y los derechos de las víctimas como ejes de la actuación institucional.
Asimismo, destacó que la experiencia adquirida al frente de la FGE reafirmó su convicción de colocar la dignidad de las personas en el centro de las decisiones públicas. 
El exfuncionario argumentó que su separación definitiva busca respetar la autonomía de la Fiscalía General del Estado y preservar la continuidad de sus funciones sustantivas.
En ese sentido, manifestó su disposición de participar en los procedimientos de entrega-recepción y rendición de cuentas correspondientes, con el objetivo de contribuir a una transición ordenada en la institución encargada de la procuración de justicia en Michoacán.
Torres Piña mantiene una trayectoria política vinculada con la administración del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, durante la cual se desempeñó como secretario de Gobierno y posteriormente como fiscal general del Estado.
