Los gobernadores y la jefa de Gobierno de Morena cerraron filas con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y lanzaron un mensaje directo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al advertir que en la Cuarta Transformación “las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano”.
A través de un posicionamiento firmado por 23 mandatarios estatales y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, los gobernadores morenistas marcaron distancia frente a los acontecimientos recientes en Sinaloa y reclamaron al mandatario estatal actuar con “madurez y responsabilidad”, al tiempo que reivindicaron la legalidad y la institucionalidad como principios fundamentales del movimiento.
El pronunciamiento representa un fuerte cierre de filas en torno a Sheinbaum y, al mismo tiempo, un llamado público a Rocha Moya para evitar decisiones personales o de facción que, desde la perspectiva de los firmantes, puedan afectar la unidad de Morena y de la Cuarta Transformación.
“En la Cuarta Transformación, las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano”, señalaron.
Los mandatarios advirtieron que la fortaleza de la República depende de preservar las instituciones y subrayaron que ninguna autoridad puede actuar al margen de la ley o adoptar determinaciones unilaterales que vulneren el orden constitucional y el diálogo republicano.
En uno de los señalamientos más contundentes del documento, los gobernadores sostuvieron que “los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contraponen con el bienestar de la Nación”.
Aunque el documento evita acusar directamente a Rocha Moya de haber cometido una ilegalidad, el llamado al gobernador sinaloense es explícito: “Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad”.
Los gobernadores agregaron que la política debe ejercerse con congruencia y advirtieron que “la desmesura y las decisiones de facción” atentan contra los principios de honestidad y lealtad que, afirmaron, todos los integrantes del movimiento están obligados a defender.
El otro eje central del posicionamiento es el respaldo político a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien los gobernadores reconocieron como la dirigente legítima del proyecto de transformación y aseguraron que cuenta con el apoyo de los gobiernos estatales de Morena.
“Manifestamos nuestro absoluto y categórico respaldo a la Presidenta de la República, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo”, expresaron.
Los mandatarios afirmaron que Sheinbaum encabeza “con legitimidad, honestidad y liderazgo” el destino del país y aseguraron que su conducción cuenta con “la fuerza y el compromiso” de los gobiernos estatales emanados de Morena.
El mensaje adquiere especial relevancia porque se produce en medio de la controversia política generada por la decisión de Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura de Sinaloa, después de permanecer separado temporalmente del cargo.
Ante ese escenario, los gobernadores morenistas colocaron el principio de unidad por encima de las decisiones individuales y advirtieron que cualquier intento de división o personalismo será respondido con cohesión y disciplina.
“La unidad es nuestra mayor fortaleza. Frente a cualquier intento de división o personalismo, responderemos con cohesión, disciplina y trabajo por el pueblo”, establecieron.
Los gobernadores también reivindicaron los principios históricos que, sostuvieron, deben regir al movimiento de transformación, particularmente la defensa de la legalidad y de las instituciones.
En ese sentido, cerraron su posicionamiento con una frase atribuida al expresidente Benito Juárez y retomada por Andrés Manuel López Obrador durante su gobierno: “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.
Los mandatarios señalaron que su compromiso está con México, la democracia, la legalidad y la continuidad de la transformación iniciada durante el gobierno de López Obrador y actualmente encabezada por Sheinbaum.
El pronunciamiento deja así un mensaje político doble: respaldo total a la presidenta y una advertencia a quienes pretendan colocar intereses personales o de grupo por encima de la conducción nacional del movimiento.
La declaración fue suscrita por Marina del Pilar Ávila Olmeda, de Baja California; Víctor Manuel Castro Cosío, de Baja California Sur; Layda Sansores San Román, de Campeche; Eduardo Ramírez Aguilar, de Chiapas; Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Indira Vizcaíno Silva, de Colima; Delfina Gómez Álvarez, del Estado de México; Evelyn Salgado Pineda, de Guerrero; Julio Menchaca Salazar, de Hidalgo; Alfredo Ramírez Bedolla, de Michoacán; Margarita González Saravia, de Morelos; Miguel Ángel Navarro Quintero, de Nayarit; Salomón Jara Cruz, de Oaxaca; Alejandro Armenta Mier, de Puebla; Mara Lezama Espinosa, de Quintana Roo; Ricardo Gallardo Cardona, de San Luis Potosí; Alfonso Durazo Montaño, de Sonora; Javier May Rodríguez, de Tabasco; Américo Villarreal Anaya, de Tamaulipas; Lorena Cuéllar Cisneros, de Tlaxcala; Rocío Nahle García, de Veracruz; Joaquín Díaz Mena, de Yucatán, y David Monreal Ávila, de Zacatecas.
