En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Pedro Haces Barba, afirmó que la mejor estrategia para combatir este problema es construir familias con empleo formal, acceso a la educación y mayores oportunidades de desarrollo.
Durante la conmemoración impulsada por la Organización Internacional del Trabajo, el dirigente sindical destacó que la erradicación del trabajo infantil debe mantenerse como una prioridad compartida entre gobiernos, empresas, sindicatos y sociedad, al considerar que se trata de un compromiso ético, económico y social con el futuro de las nuevas generaciones.
Haces Barba recordó que representantes de CATEM participan actualmente en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza en la Ginebra, donde se analizan temas relacionados con condiciones laborales más justas y los retos del futuro del trabajo a nivel global.
El líder sindical subrayó que ningún niño debe ocupar el lugar que le corresponde a la escuela, al aprendizaje y a su desarrollo integral. Señaló que la infancia debe estar dedicada a crecer, aprender y construir un proyecto de vida, y no a asumir responsabilidades laborales que corresponden a los adultos.
Asimismo, destacó que, de acuerdo con estimaciones de la OIT y el UNICEF, el número de niñas y niños en situación de trabajo infantil en el mundo se redujo de aproximadamente 246 millones a cerca de 138 millones en las últimas dos décadas. Sin embargo, advirtió que millones de menores continúan realizando actividades que afectan su educación, salud y posibilidades de desarrollo.
Pedro Haces sostuvo que la experiencia internacional demuestra que los países con mayores avances en esta materia han impulsado estrategias integrales basadas en educación, protección social, combate a la pobreza y generación de empleo formal, además de fortalecer los mecanismos de inspección laboral.
En ese sentido, afirmó que la mejor política contra el trabajo infantil es garantizar condiciones de vida dignas para las familias. Explicó que cuando existen ingresos suficientes, seguridad social y oportunidades para los padres, disminuye significativamente la necesidad de que niñas, niños y adolescentes ingresen de manera prematura al mercado laboral.
El dirigente recordó que en México aún existen millones de menores que enfrentan alguna condición de trabajo infantil, especialmente en contextos marcados por la informalidad, la pobreza y el rezago educativo. Por ello, llamó a fortalecer el empleo formal, mejorar los ingresos familiares y ampliar el acceso a la educación como parte de una estrategia de largo plazo.
Finalmente, hizo un llamado a reforzar la corresponsabilidad entre gobierno, sector empresarial, sindicatos y sociedad para proteger los derechos de la niñez. “El futuro de México no debe estar en los centros de trabajo, sino en las aulas. Cada niño que estudia hoy es una oportunidad para construir un mejor país mañana”, concluyó.

