* Sin convencer, apenas derrota 1-0 a Australia en Pasadena
A poco menos de dos semanas de debutar en la Copa del Mundo 2026, la Selección Mexicana dio un paso más en su preparación al derrotar 1-0 a Australia este sábado en el histórico Rose Bowl de Pasadena. Un solitario gol de Johan Vásquez bastó para que el Tricolor se llevara la victoria en su penúltimo ensayo antes de la máxima cita futbolística.
Con una tribuna teñida mayoritariamente de verde, blanco y rojo, el equipo mexicano mostró una versión sólida durante los primeros 45 minutos. Desde el arranque tomó la iniciativa, controló la posesión y buscó constantemente abrir espacios ante una selección australiana que apostó por el orden defensivo y los contragolpes.
La primera gran oportunidad llegó al minuto 24. Alexis Vega apareció dentro del área para conectar un certero remate de cabeza que parecía destinado a la red, pero el experimentado guardameta Mathew Ryan reaccionó a tiempo para desviar el balón y mantener el empate.
La insistencia mexicana encontró recompensa apenas cuatro minutos después. Al 28, Johan Vásquez se elevó entre los defensores australianos y conectó un cabezazo que terminó en el fondo de la portería. El defensor celebró con euforia el tanto que, a la postre, sería definitivo para inclinar la balanza a favor del conjunto dirigido por Javier Aguirre.
México continuó generando peligro antes del descanso. Álvaro Fidalgo probó suerte desde larga distancia al minuto 43, aunque su disparo terminó en las manos de Ryan. Sin embargo, el cierre de la primera mitad dejó un aviso para el Tricolor. En tiempo agregado, una descoordinación entre Mateo Chávez y el arquero Luis Ángel “Tala” Rangel permitió que Mohamed Touré quedara frente al arco, pero el delantero australiano desperdició la oportunidad al definir de manera deficiente.
Para la segunda mitad llegaron las modificaciones y con ellas una versión menos convincente del equipo mexicano. El funcionamiento perdió fluidez, el control del balón disminuyó y Australia encontró más espacios para acercarse al área rival. Entre los cambios destacó el ingreso de Guillermo Ochoa, quien asumió la responsabilidad bajo los tres postes.
El veterano guardameta fue exigido prácticamente de inmediato. Aiden O’Neill sacó un potente disparo de larga distancia que obligó a Ochoa a emplearse a fondo para preservar la ventaja mexicana. La intervención del arquero evitó que los oceánicos encontraran el empate en un momento donde el encuentro había cambiado de dueño.
Aunque el marcador ya no se movió, el partido dejó conclusiones importantes para el cuerpo técnico nacional. México mostró momentos de buen futbol y contundencia en la primera mitad, pero también evidenció una caída considerable en su rendimiento tras los ajustes realizados en el complemento. Ahora, el Tricolor afrontará su última prueba antes del Mundial el próximo 4 de junio, cuando reciba a Serbia en el Estadio Nemesio Diez de Toluca, con la misión de afinar detalles y llegar en la mejor forma posible al inicio de la Copa del Mundo el 11 de junio.

