En el marco del 101 aniversario del natalicio de Rosario Castellanos, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, y la escritora Elena Poniatowska encabezaron la presentación de los libros “Rosario Castellanos. En los labios del viento he de llamarme árbol de muchos pájaros” y “Rosario Castellanos. Nací de mis sueños. Iconografía”, durante un acto celebrado en Casa Chiapas, en la Ciudad de México.
Durante el encuentro cultural, el mandatario chiapaneco destacó la dimensión universal de Rosario Castellanos, a quien definió como una figura fundamental de la literatura, el feminismo y la defensa de los pueblos originarios. Señaló que su obra y pensamiento siguen vigentes por su lucha en favor de la igualdad de género, la alfabetización y el acceso a la educación.
Eduardo Ramírez aseguró que distintas generaciones de chiapanecas y chiapanecos mantienen vivo el orgullo por el legado de la escritora nacida en Comitán, y afirmó que su administración trabaja para honrar su memoria mediante políticas orientadas a fortalecer la dignidad indígena, la justicia social, la cultura y los derechos de las mujeres.
Asimismo, el gobernador reconoció la trayectoria de Elena Poniatowska, a quien calificó como una de las grandes voces de conciencia pública en México. Destacó que tanto ella como Rosario Castellanos representan “dos formas de responder al tiempo que les tocó vivir”, a través de la literatura y la defensa de las causas sociales y democráticas.
Por su parte, Elena Poniatowska recordó la sensibilidad, inteligencia y fortaleza de Rosario Castellanos, al tiempo que resaltó la vigencia de su pensamiento y su aportación al feminismo mexicano. La escritora compartió anécdotas y reflexiones sobre la autora chiapaneca, subrayando el cariño y admiración que continúa despertando entre nuevas generaciones de lectores.
En el evento también participó el analista político Gabriel Guerra Castellanos, hijo de Rosario Castellanos, quien agradeció los esfuerzos para preservar la memoria y obra de su madre. Además, reconoció el gesto del gobernador Eduardo Ramírez por donar el predio donde se instaló la sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Comitán de Domínguez.
Gabriel Guerra Castellanos destacó que la instalación de la universidad en una zona cercana a comunidades indígenas representa una forma simbólica y humanista de honrar el trabajo educativo y alfabetizador que impulsó Rosario Castellanos en la Sierra de Chiapas. “Me pareció casi poético”, expresó.
Como parte de la jornada conmemorativa, Eduardo Ramírez asistió también a la ceremonia de develación del busto de Rosario Castellanos en la Unidad Académica Casco Santo Tomás de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, donde agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por respaldar la expansión de esta institución educativa en Chiapas, con el primer campus fuera de la capital del país.
La rectora de la universidad, Alma Xóchitl Herrera Márquez, afirmó que el legado de Rosario Castellanos inspira el proyecto educativo de la institución, cuyo objetivo es impulsar una educación superior incluyente, crítica y humanista. También reconoció el respaldo del gobernador chiapaneco para fortalecer este modelo académico dirigido a jóvenes de comunidades originarias y sectores históricamente excluidos.

