Barcelona, España.– La presidenta Claudia Sheinbaum, sostuvo un encuentro con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el que ambos coincidieron en fortalecer la cooperación bilateral en materia cultural, energética y de diálogo histórico, marcando un tono más conciliador en la relación entre ambos países.
El ángulo central del encuentro radicó en un giro diplomático: sin abandonar la exigencia de reconocimiento histórico hacia los pueblos originarios, el gobierno mexicano apuesta ahora por profundizar el diálogo con España, dejando en segundo plano la confrontación directa por la petición de disculpas por la Conquista.
Durante su participación en la Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, Sheinbaum informó que propuso impulsar exposiciones conjuntas sobre la riqueza de las culturas originarias de México, tanto prehispánicas como contemporáneas, iniciativa que fue bien recibida por el mandatario español.
“Nos reunimos con el presidente de España, hablamos de seguir enviando exposiciones sobre la grandeza de las culturas originarias de México (…) y estuvo de acuerdo”, señaló.
Además, la mandataria mexicana destacó que la conversación incluyó temas estratégicos como el desarrollo de energías renovables, lo que abre una nueva ruta de cooperación bilateral en sectores clave para la transición energética.
En el plano político-diplomático, Sheinbaum reiteró la importancia de reconocer los agravios históricos derivados de la Conquista, haciendo referencia incluso a documentos como las cartas de Carlos V, en las que —según explicó— se reconocían abusos cometidos durante ese periodo.
No obstante, matizó su postura al reconocer avances en la relación bilateral: destacó que ha habido acercamientos tanto del gobierno español como de la monarquía, lo que permite transitar hacia una etapa de entendimiento.
“Lo importante es seguir dialogando”, subrayó, al tiempo que evitó confirmar un posible encuentro con el rey Felipe VI, señalando que por ahora no está planteado.
En el contexto internacional, la presidenta también aprovechó su participación en la cumbre para posicionar a México en temas globales, al pronunciarse por la paz, la soberanía de los pueblos y el diálogo como vía para resolver conflictos.
En particular, mencionó la necesidad de respetar la soberanía de Cuba y evitar cualquier tipo de intervención.
Asimismo, adelantó que México será sede de la próxima edición de esta cumbre en 2027, lo que refuerza su papel como actor relevante en el debate internacional sobre democracia y cooperación.
Más tarde, Sheinbaum participó en una comida con presidentes de América Latina, en la que continúo impulsando su agenda centrada en la paz, la integración regional y el desarrollo sostenible.


